El mundo corta puentes con China tras la alerta internacional de la OMS

ESS.

El miedo al coronavirus se extiende más rápido que la propia epidemia. Como ejemplo, lo ocurrido este jueves en el puerto italiano de Civitavecchia, donde durante 12 horas se prohibió a 7.000 personas descender de un crucero porque había un caso sospechoso del virus a bordo.

La historia tuvo final feliz, pues un test descartó el contagio, pero ha sucedido el mismo día que la Organización Mundial de la Salud declaró la alerta internacional ante la imparable expansión de la epidemia, presente ya en una veintena de países.

Una tras otra, las principales compañías aéreas suspenden sus conexiones con China continental, entre ellas, las grandes europeas: British Airways, Iberia, Air France y KLM. Al mismo tiempo se aceleran las evacuaciones de extranjeros de Wuhan y su región, la «zona cero» del virus.

Mientras tanto, Rusia ha anunciado el cierre de los 4.600 kilómetros de frontera que comparte con China.