El precio de los alquileres hace peligrar el pequeño comercio

Foto.- Cedida.

El estado de alarma pone en una situación muy difícil los propietarios e inquilinos de unos 15.000 locales en Galicia. La amenaza del cierre definitivo es una realidad. Por el momento, solo se puede recurrir a la buena fe entre las partes. Pero en ocasiones no es viable. Será entonces cuando entre la justicia. Podría intentarse conseguir una modificación parcial de las condiciones del contrato para obtener un reequilibrio de las posiciones de las partes, ya que hay una de las partes que no puede utilizar el local y otra que sigue cobrando la renta. Lo más recomedable sería iniciar una vía de negociación entre arrendador y arrendatario para conseguir una condonación total o parcial de la renta.