Según el Ejército de Israel, 300.000 soldados israelíes se concentran en la frontera con Gaza, listos, dicen, «para ejecutar la misión que se les ha encomendado». Las fuerzas armadas israelíes se centran en estos momentos en localizar y bombardear de forma intensa a miembros de las unidades de élite de Hamás, la organización islamista que domina la Franja de Gaza, pero aún no se ha decidido si próximamente pasará a una operación terrestre.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, formó un gabinete de guerra con su rival político Benny Gantz, y aumentan las especulaciones de una invasión terrestre inminente en la franja costera.
«Cada miembro de Hamás es hombre muerto. Hamás es ISIS (el Estado Islámico por sus siglas en inglés), y será aplastado y eliminado tal como el mundo aplastó y eliminó a ISIS», afirmaba este miércoles Netanyahu. De la parte israelí, son ya más de 1.300 muertos en el ataque de Hamás.