«Encaramos una nueva fase en la batalla contra la pandemia»

Con esta frase, el ministro español de Transportes, José Luis Ábalos, ha dado por hecho en una rueda de prensa por videoconferencia que España ha dejado atrás el pico de fallecidos diarios por culpa de la COVID-19. Este lunes se han sumado 637 muertos, lo que eleva el total de víctimas mortales por encima de las 13.000, la cantidad más baja desde el pasado 24 de marzo. Se han registrado casi 4.300 nuevos casos, 2.000 menos que el día anterior. En la nueva fase de la pandemia, el Gobierno centrará sus esfuerzos en hacer test masivos a la población y en aislar a los infectados asintomáticos, posiblemente en Hoteles, para evitar que propaguen la enfermedad. La perspectiva de que se alargue la cuarentena más allá del 26 de abril divide a la población. Si España se mira en el espejo de Italia, que lleva una semana de adelanto en la pandemia, el Ejecutivo de ese país se plantea prolongar el confinamiento (que concluye el 13 de abril) hasta principios de mayo y una reapertura gradual de las actividades a mediados del mismo mes.