Europa a la búsqueda de un plan de recuperación perfecto


A medida que se retoma la actividad y la emergencia sanitaria se calma, el objetivo se centra ahora en la recuperación económica. Y la imagen es sombría. Las previsiones para este año sugieren que el producto interior bruto de Alemania, el motor de Europa, caerá un 6,5% y el de Francia un 8,2%. España saldrá incluso peor parada, con una recesión del 9,4%, casi como Italia.

En cambio, en los países del este va algo mejor. En Polonia el PIB caería un 4,3%.

Ante esta recesión sin precedentes, la UE trabaja en la elaboración de un plan de recuperación a largo plazo, acorde a la escala de la crisis. Pero está resultando difícil ,dados los puntos de vista divergentes entre el norte y el sur, entre los estados miembros partidarios de la austeridad fiscal y los endeudados.

«Nadie tiene la culpa de esta crisis, ningún país es el culpable. Es algo que no se podía controlar. Ha afectado a muchos Estados miembros de manera significativa. Por lo que en este momento necesitamos coordinación y una respuesta solidaria, para eliminar las divisiones y dar respuestas a la crisis «, señala Pedro Marques, eurodiputado portugués.

Francia y Alemania han ideado un plan de compromiso: un fondo de recuperación de 500.000 millones de euros, que recaudaría la Comisión Europea solicitando préstamos en los mercados de capitales. Lo que implica mutualizar la deuda. Un giro muy significativo que para algunos va demasiado lejos. Los Países Bajos y Austria siguen rechazando que ese nuevo instrumento se base en subsidios a fondo perdido.