Europa lidera un ambicioso proyecto de control de emisiones de CO2


El servicio de observación de la Tierra de la UE Copernicus, se convertirá en el líder mundial en la vigilancia de emisiones de CO2, crucial para cumplir con los acuerdos de París y Madrid y hacer frente a la crisis del cambio climático. La ambiciosa misión Sentinel 7 se pondrá en marcha en 2026.

El proyecto estaba en boca de todos durante la Semana Europea del Espacio celebrada en Helsinki a principios de diciembre: la misión europea de monitoreo del CO2 será la primera capaz de medir las emisiones antropogénicas -de la actividad humana- diferenciándolas de las emisiones del ciclo natural del carbono (que representan la gran mayoría de este gas causante del efecto invernadero).

Florence Rabier, Directora General del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas de Medio Alcance (ECMWF), explicó durante la reunión que los científicos necesitan mediciones más precisas.

Actualmente, el Servicio de Vigilancia de la Atmósfera Copernicus ECMWF es capaz de medir y predecir la concentración de CO2 en la atmósfera. Los EE.UU., China o Japón tienen capacidades similares, pero con la nueva misión la agencia europea -que ya es líder en observación de la Tierra- podrá monitorear no sólo la concentración en la atmósfera sino también las fuentes de emisiones.