Finalizan los trabajos de recuperación del Cruceiro de Cheis, en Vimianzo

Cedida.

El Ayuntamiento de Vimianzo finalizó los trabajos de recuperación del Cruceiro de Cheis, nuevamente instalado en su ubicación original. Las tareas abarcaron desde la adecuación del entorno hasta las actuaciones en la base y en el propio bien. A falta de la entrega de la memoria técnica, todo parece indicar que su origen se remonta al siglo XIV.

Uno de los descubrimientos más relevantes fue a encontrar capas de preparación, que hacen referencia a los distintos niveles que se aplican para poder pintar sobre él. En la cabeza de la Virgen, en las manos del niño Jesús y en los atuendos. Además de las figuras obvias, las personas encargadas de la recuperación también sacaron a la luz una novedad: la que parece representar la persona que pagó el Cruceiro de Cheis, y que lo hizo a modo de penitencia, porque a pesar de vestir de noble, está descalzo.

También se pone de relevancia que la vara es posterior al cuerpo iconográfico, que el núcleo está en buenas condiciones y todos los escalones presentan o bien petroglifos o bien marcas de cantero, que se estudiarán detenidamente en la fotogrametría.

Por otro lado, se reconstruyó el perímetro de observación, de dos metros la cada lado y se configuró nuevamente el vallado intentando respetar los líquenes para no alterar el paisaje que circundaba el cruceiro originalmente. El resultado, que salta a la vista, supone un antes y un después en la instalación del bien.

En la excavación, en el propio lugar de asentamiento del bien, se realizó una nivelación y se conformó una nueva zapata. Sobre esa pieza se colocó un drentes, que es una lámina que impide que las sales emigren hacia arriba y afecten a la piedra.

El equipo de trabajo afirma que “aunque quedan muchas pruebas por realizar a posteriori, como el análisis de la iconografía, el estudio de los rostros de las figuras, las formas, los pregamentos y determinar de una manera exacta con las pruebas de reactivo el significado de las capas de preparación».

Desde el gobierno local señalan que “el resultado no puede ser más satisfactorio, y seguiremos impulsando líneas de trabajo enfocadas en la conservación y puesta en valor de los bienes de este tipo, que en Vimianzo son suficiente y son patrimonio de todas y todos los vimianceses”, destacando “que dentro del equipo de trabajo se encontraba un vimiancés, el cantero Ismael Cernadas, a quién junto con las arqueólogas Mónica Borrazás y Cristina Seoane, y la restauradora Comba Torre, agradecemos enormemente su implicación en las tareas de recuperación de este Crucero de Cheis”, concluyen.