Ibiza contrata extranjeros para que se infiltren en fiestas ilegales y den parte a la policía


La intención del Gobierno de la isla con estas contrataciones es la de infiltrar a los seleccionados en fiestas ilegales, donde no se cumplan las medidas anticovid, con el objetivo de ayudar a la policía a localizarlas. Los agentes ibicencos no pueden hacer igual de bien esa labor, no solo porque no son capaces de llegar a todas esas reuniones sino porque ya son caras conocidas para muchos locales.

El vicepresidente primero del Consejo, Mariano Juan, recuerda que este tipo de fiestas «no sólo se refieren a un tema relacionado con el orden público, sino que también suponen un riesgo evidente para la salud». Juan reconoce que en efecto «los lugareños reconocen a los agentes», y que por esa razón se recurre ahora a gente de fuera de la isla.

Así, los nuevos topos o detectives acudirán como un invitado más a los domicilios privados donde tienen lugar la mayoría de estas fiestas ilegales, para a continuación dar parte a las autoridades, actualmente desbordadas ante la proliferación de estas quedadas.

Una medida realmente llamativa en la que el Gobierno ibicenco lleva dos semanas trabajando y con la que pretende frenar en lo posible el aumento de contagios en uno de los escenarios más turísticos del país. Ibiza actualmente supera los 1.800 casos por cada 100.000 habitantes.