La Covid-19 mermó en un 56% la contratación de personas con discapacidad


La situación que estamos viviendo actualmente por culpa del COVID-19 le está afectando directamente a la empleabilidad de personas con discapacidad. Según datos que maneja el Servicio de Orientación e Intermediación Laboral de COGAMI (SIL), desde la declaración del estado de alarma en el mes de marzo hasta la primera quincena del mes de septiembre, se registra un descenso en la contratación de un 56% con respeto al período del año anterior.

Las personas mayores de 55 años son las más afectadas en la pérdida de empleo con la aparición del COVID-19, consiguiendo una bajada de un 71% en las contrataciones. Si esta franja de edad encuentra más dificultades de acceso al comprado laboral, esta situación se ve actualmente agravada y con el riesgo de caer en la inactividad, por lo tanto, en la exclusión social.

“Las personas que tradicionalmente encuentran más problemas de acceso al comprado laboral están resultando ser las más afectadas en esta situación en la que nos encontramos, siendo estas las personas con discapacidad, mayores de 55 años, mujeres y otros grupos sociales en riesgo de exclusión”, destaca Ángel Queiruga, presidente de COGAMI.

Con respeto a los otros grupos de edad, los que comprenden entre los 18 y 30 años reflejan una bajada de un 41%, mientras que en la franja de 31 a 54 años se registra un descenso de un 54% en el número de contratos. Para evitar que exista más desempleo en el grupo social de las personas con discapacidad y agravar la situación de vulnerabilidad, desde COGAMI se hace un llamamiento a las empresas y administraciones públicas para que “no bajen la guardia a la hora de ofrecer oportunidades laborales a personas que siempre experimentaron en primera persona los efectos negativos de las crisis”, expresa Ángel Queiruga.

La provincia de Pontevedra es la que registra un mayor descenso en la contratación a personas con discapacidad, contabilizando una bajada del 63% con respeto al mismo período del año anterior, seguida de la provincia de Ourense, con un 60% menos, la de A Coruña que registra un descenso del 51% y la de Lugo registra un 46% menos de contratos a personas con discapacidad.

Desde COGAMI se busca la colaboración de las empresas gallegas para que se comprometan a contribuir con la inclusión laboral de las personas más vulnerables y evitar que aumenten la exclusión social y la pobreza. Existe preocupación de que se produzca un retroceso en los logros conseguidos en los últimos años por las personas con discapacidad, siendo el empleo a alternativa más efectiva para evitarlo.