La Cumbre de Madrid termina con una OTAN más unida


Seriedad en el rostro del Secretario General de la OTAN al término de una cumbre histórica marcada por la guerra de Ucrania y de la que ha surgido una Alianza Atlántica más fuerte y unida que nunca.

En una breve rueda de prensa, Jens Stoltenberg resumió los logros de la reunión. «Acordamos invitar a Finlandia y Suecia a unirse a nuestra alianza, y acordamos el apoyo a largo plazo a Ucrania. Acordamos el nuevo concepto estratégico de la OTAN, acordamos intensificar la lucha contra el cambio climático y establecer un nuevo fondo de innovación de 1.000 millones.»

Y dentro de esta nueva estrategia para la próxima década estará una de las principales preocupaciones de los países del flanco sur de Europa, entre los que se encuentra España, país anfitrión de la cumbre.

El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, confirmó que «se ha incluido una mención significativa respecto al sur, y en especial a la zona del África Subsahariana y al Sahel, una de las mayores preocupaciones para Europa y en particular para nuestro país como consecuencia de la inestabilidad y de los riesgos derivados de ella en cuanto a los flujos irregulares de migrantes, el terrorismo, la crisis alimentaria, la crisis energética y también la emergencia climática».

Joe Biden reiteró el mensaje que llevó a Europa cuando se convirtió en presidente. Estados Unidos está de vuelta.

«Estados Unidos está haciendo exactamente lo que dije que haría si Putin invadía Ucrania: mejorar nuestra postura de fuerza en Europa. Estacionaremos más barcos aquí en España, estacionaremos más defensa aérea en Italia y Alemania, más F-35 en Reino Unido, y para reforzar nuestro flanco oriental, un nuevo cuartel general permanente para el V Cuerpo de Ejército en Polonia», dijo el presidente estadounidense.

La fuerza de reacción rápida de la OTAN pasará de los 40.000 efectivos actuales a unos 300.000 y la amenaza señalada es Rusia, que en 2010 había sido calificada como «socio estratégico».