La Cumbre de la Paz para Gaza y la «cuestión palestina» organizada por Egipto en la llamada Nueva Capital Administrativa, al este de El Cairo, culminó sin una declaración final conjunta de los 34 países y organismos internacionales que participaron en el encuentro.
Egipto, país que convocó la reunión, emitió una nota en la que agradeció el esfuerzo para buscar consensos por encima de posiciones políticas o religiosas para abordar esta crisis y la situación de Israel y Palestina, y por su posición común a la hora de «ver la importancia de reevaluar la estrategia internacional para abordar el conflicto».
Fuentes de la delegación española valoraron el encuentro de forma positiva pese a la ausencia de declaración final, por ser un paso muy importante para movilizar a la comunidad internacional hacia la reactivación de la lucha por la coexistencia de dos Estados, Israel y Palestina, defendida tanto por España como por la Unión Europea durante años.
En ese sentido, las mismas fuentes apuntaron que España tendrá un papel importante en esa reactivación, tanto por su ayuda a la hora de definir la postura de los 27 en este tema como por su posición privilegiada para el necesario diálogo euro-árabe.