La lava le gana 17 hectáreas al mar y deja un millar de edificaciones afectadas en La Palma


La isla de La Palma ya es 17 hectáreas más extensa. La culpa es del volcán cuyo río de magma sigue comiéndole terreno al Océano Atlántico. La humareda de vapor y gases desprendidos por el contacto con el agua ha alcanzado ya los 5.000 metros de altura. En el municipio de Tazacorte varios núcleos de población siguen confinados mientras se estudia la calidad del aire, aunque los vuelos con La Palma se han reanudado en la tarde de este jueves.

A partir de ahora se prevé un deterioro en la calidad del aire por cambios en los vientos. Por ello, los expertos piden a la población más cercana al volcán que extreme las precauciones, y en la población de Tazacorte ya se han medido valores altos de dióxido de azufre -por encima de las normativas sobre calidad del aire, aunque sin suponer un peligro para la salud-. Se han medido puntualmente 500 microgramos de dióxido de azufre (SO2) por metro cúbico, aunque esta cota ha bajado ya a 300.

Se considera que el problema puede extenderse a otros municipios próximos, por lo que se recomiendan precauciones especiales: permanecer en interiores, salvo necesidad, y utilizar mascarillas FFP2, sobre todo las personas con afecciones respiratorias, los ancianos, los niños y las embarazadas.