La Palma | La Laguna se salva de la destrucción al desviarse la colada de lava del volcán


Los habitantes de la isla de La Palma siguen con expectación la evolución de las dos coladas de lava que penetraron este miércoles en el barrio desalojado de La Laguna y que, convertidas este jueves en una sola, parecen tomar una dirección que las alejaría de ese núcleo para dirigirse hacia la montaña.

Esa es la opción menos perjudicial para ese barrio, que vivió en las últimas horas la amenaza de desaparecer sepultado bajo la lava del volcán de la Cumbre Vieja, en erupción desde el pasado 19 de septiembre, como le ocurrió hace unas semanas al de Todoque.

No obstante, el Plan de Emergencias Volcánicas de Canarias (Pevolca), que monitoriza la erupción y establece las medidas de seguridad en torno a ella, baraja una segunda opción: que estas coladas, ahora unidas en una sola, continúen superando las diferentes vaguadas que encuentran a su paso y acaben discurriendo por la carretera de la costa, lo que causaría mayores daños.

En previsión de ese escenario, se decidió evacuar, con urgencia y de forma preventiva, a los habitantes de varios barrios.

En total son ya unas 7.000 personas las que han tenido que abandonar sus hogares en algún momento desde el inicio de la erupción, el pasado 19 de septiembre.