La policía investiga la misteriosa muerte de un oligarca ruso en Lloret de Mar


Serguéi Protosenya, de 55 años, tenía una fortuna cercana a los 500 millones de dólares y era uno de los máximos responsables de la importante empresa petrolera y de gas Novatek. Apareció ahorcado en el jardín de su casa, mientras que su mujer Natalya y a su hija María fueron apuñaladas. Su otro hijo, Fedor alertó a la policía tras múltiples e infructuosas llamadas telefónicas a su familia, como explica Jordi Sais Giralt, concejal encargado de la seguridad del ayuntamiento de Lloret de Mar. Protosenya no dejó una nota de suicidio, ni se encontraron huellas dactilares en las armas (un hacha y un cuchillo) utilizadas para el crimen. Tampoco había manchas de sangre en su cuerpo. De momento, la investigación se encuentra bajo secreto de sumario. La muerte de este oligarca es el cuarto fallecimiento misterioso de ejecutivos de empresas de gas, vinculados al círculo íntimo del presidente ruso, Vladímir Putin.