La pausa en los combates entre Israel y Hamás ofreció un respiro a los palestinos de Gaza. Los residentes aprovecharon el alto el fuego para hacer balance de los daños en sus casas. También aprovecharon la calma del alto el fuego para salir y abastecerse de artículos de primera necesidad.
Este domingo, por segundo día consecutivo, camiones cargados de alimentos, agua potable y medicinas llegan al aislado norte de la Franja de Gaza. Multitudes de palestinos que decidieron permanecer en la zona de combate del norte fueron vistos saltando sobre los camiones y abriendo los paquetes en señal de la desesperación que se ha apoderado de la franja septentrional.
Las entregas formaban parte de un acuerdo de alto el fuego de cuatro días entre Israel y Hamás que comenzó el viernes y estaba facilitando la liberación de decenas de personas tomadas como rehenes durante el asalto de Hamás a Israel el 7 de octubre.