Las medidas adoptadas por la crisis del COVID-19 no disminuyen el crecimiento de CO2 en la atmósfera

Imagen de una fábrica_PIXABAY

  • Greenpeace reclama cambios socioeconómicos profundos que impulsen una reducción de las emisiones continuadas hasta alcanzar el cero neto

Son muchas las medidas en el ámbito sanitario, económico, social y político que han sido adoptadas por los países afectados por el coronavirus. Sin embargo, la concentración de CO2 en la atmósfera sigue aumentando, a pesar de la paralización total y/o parcial del transporte o fábricas.

En un comunicado de Greenpeace, la organización hace alusión a diversos datos de la NOAA (Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos), sobre el continuo crecimiento del CO2 en la atmósfera desde que empezaron los registros en 1958: la media entre los meses de enero y marzo de este 2020 ha alcanzado las 413,89 partes por millón (ppm), frente a las 411,6 ppm del mismo periodo de 2019.

“La crisis sanitaria es ahora una prioridad, pero no podemos olvidar la otra gran emergencia: el cambio climático. Ahora se abre una gran oportunidad para afrontar ambas cuestiones al mismo tiempo: la reconstrucción socioeconómica del planeta debe asentarse en actividades e inversiones económicas que, además, contribuyan a no superar 1,5 ºC la temperatura global”, ha declarado Tatiana Nuño, responsable de la campaña contra el cambio climático de Greenpeace.

Greenpeace subraya que las reducciones puntuales en las emisiones no van a paliar la crisis climática, pero sí deberían servir para iniciar los cambios profundos necesarios para reducir las emisiones a cero. “El mundo lleva más de 200 años aumentando las emisiones de CO2 a la atmósfera por una economía basada en los combustibles fósiles. Ahora es el momento de reconvertir nuestro modelo industrial”, señala Nuño.