La inflación alza los precios en la hostelería en casi un 3,5%


Tras la subida de las materias primas y de la energía que llevan experimentando desde hace meses, no les ha quedado otro remedio para subsistir. La hostelería ha sido un sector muy castigado por las restricciones de aforos y movilidad impuestas durante la pandemia, y los bares y restaurantes aseguran que todavía les está costando recuperarse y no se pueden permitir perder clientes. El pasado miércoles, el INE confirmó que el IPC de marzo ha subido al 9,8%, lo que significa el mayor incremento general de precios desde 1985. Esta cifra incluye la energía y los alimentos, muy volátiles, pero si se excluyen dejan una inflación subyacente del 3,4%, un dato también elevado que no se daba desde el verano de 2008, en tiempos de burbuja inmobiliaria. Estos incrementos lastran la economía doméstica de las familias y el desarrollo de negocios como los de la hostelería, que están aumentando sus precios al tener que acarrear con más gastos.