Mensaje de Fin de Año del presidente de la Xunta | ‘Pese a las incertidumbres, saldremos adelante’


En un día como hoy, es inevitable echar la vista atrás y hacer balance de todo lo andado en este 2022. Y hacerlo aquí, donde los peregrinos acreditan su llegada al final de todos los Caminos, a Galicia.

Ellos se superaron para llegar a la vez que nosotros, igual que el Camino de Santiago se superó a sí mismo como nuestra mejor carta de presentación ante el mundo. A lo largo del año fueron 438.000 las personas que recogieron la Compostela en este Centro de Acogida al Peregrino, certificando así una experiencia que seguro va a permanecer siempre en su recuerdo. A ellas hay que sumar otras muchas que completaron la Ruta sin acercarse a por su credencial.

Y en este 2022, alcanzamos juntos importantes hitos. Batimos nuestro récord histórico de visitantes, más de seis millones, lo que significa que pudimos demostrar nuestra hospitalidad a mucha más gente, de muchos lugares de España y también del resto del mundo. Galicia no es ni mucho menos una moda pasajera, sino un lugar excepcional que va a seguir seduciendo al mundo durante muchos años más. Hoy culminamos un Bienio Santo único, pero la Década Xacobea va a continuar.

Además de nuestra indiscutible riqueza natural y cultural, la mejor carta de presentación de Galicia también deben ser los valores que nos unen. Esta tierra es ejemplo de responsabilidad, de estabilidad y de solidaridad.

Reafirmarnos en lo que somos es especialmente relevante en momentos como este, cuando estos principios resultan casi que rarezas. Seguiremos por lo tanto alejados de la confrontación estéril, pero defenderemos con lealtad y argumentos aquellas causas que entendemos justas y útiles para esta tierra, para Galicia. Y pese a las incertidumbres, saldremos adelante si permanecemos juntos y centrados en lo verdaderamente importante, que es el bienestar cotidiano de Galicia.

Creo que podemos sentirnos muy orgullosos de haber construido entre todos unos servicios públicos de primer nivel. Es una de nuestras mayores riquezas, y precisamente por eso es lógico que seamos inconformistas y aspiremos siempre a la excelencia.

La Xunta va a seguir haciendo todo cuanto esté en su mano para ofrecer a los gallegos la sanidad pública que merecen, para ofrecerles una educación que abra cada vez más puertas y para prestar la ayuda que necesitan las familias con hijos o que estén cuidando a personas dependientes.

Muchos gallegos pasan estas fechas preocupados por su economía familiar o por la viabilidad de su negocio. Llevamos ya muchos meses padeciendo una inflación que se nota en todas partes: en los supermercados, en las gasolineras, en los alquileres e hipotecas y, para los autónomos y pequeños empresarios, en el trato diario con los proveedores.

Por lo tanto, apoyar a los que padecen con dureza las dificultades económicas es, y va a seguir siendo, una meta compartida. Y por eso todos los avances alcanzados en esa dirección siempre van a ser bien recibidos. Pero es necesario ser inconformistas y que la ciudadanía sienta siempre que su calidad de vida es la prioridad de todas las Administraciones, sin excepciones. Porque las dificultades no finalizaron.

Y para asegurar la prosperidad de todos, Galicia debe aprovechar las oportunidades que se esconden en el contexto económico actual, que también las hay. Contamos con unos trabajadores comprometidos y competentes, con un ecosistema investigador y empresarial que favorece la innovación y con una posición geográfica privilegiada que nos ofrece nuestro balcón sobre el Atlántico.

El trabajo que hicimos desde Galicia en los últimos meses situó las nuevas inversiones a nuestra puerta. Ahora solo falta que el Gobierno central, que es quien tiene las llaves del reparto, se la abra para que entren a crear empleo, riqueza y un futuro mejor aquí, en Galicia.

Me gustaría dirigirme especialmente a la gente joven. Sé que muchas veces parece que el mundo avanza a un ritmo mucho más lento que los de vuestros deseos y objetivos. Pero os aseguro que con esfuerzo, constancia y dedicación, la vida que soñáis acabará llegando. Y para apoyaros, la Xunta va a seguir mejorando las políticas de empleo, las políticas de vivienda y la formación de primer nivel.

No tenemos por que ir lejos para buscar referentes. Los equipos de Emergencias, los profesionales de la Sanidad, las fuerzas de seguridad y todos los trabajadores que en estas fechas redoblan los esfuerzos. La entrega y la pericia habitual en ellos se convirtió en heroicidad en la reciente tragedia de Cerdedo-Cotobade. El accidente se cobró siete vidas que no van a desaparecer de nuestro recuerdo. Seguiremos teniéndolos presentes a ellos y a sus seres queridos.

El 2022 nos deja pruebas de que Galicia da lo mejor de sí en los peores momentos. Es algo del que todos creo que podemos sentirnos muy orgullosos. En mi caso, me siento privilegiado por caminar al lado de las gallegas y los gallegos en cada nueva etapa. Especialmente después de que mi compromiso con Galicia diese este año un nuevo paso adelante. Ser Presidente de la Xunta implica, desde luego, el mayor honor pero también la mayor responsabilidad que pueda existir.

Los nuevos deberes que asumí este año implican que les deba pedir mucho tiempo prestado a los míos, que desde luego con una generosidad inmensa comprenden mis preocupaciones, comprenden mis ausencias y también, por que no decirlo, mis malos momentos. Estas fiestas son especialmente felices porque nos brindan la oportunidad de compartir más momentos con los nuestros. Somos muchos los que aprovecharemos estas fechas para compartir momentos con nuestras parejas, para estar con nuestras hijas y hijos y para tener esa conversación siempre pendiente con nuestros padres y familiares. Y para devolver tan siquiera una parte del cariño incondicional que nos demuestran a diario, todos los días.

La suma de las vivencias personales de cada uno —como esta que acabo de compartir con ustedes— componen la andadura colectiva del pueblo gallego.

Les deseo que en el 2023 afronten los nuevos retos con prudencia y con sentidiño, pero también con optimismo y con ilusión. Habrá reveses, sin duda, pero los momentos felices, también sin duda, serán muchos más. Y cuando haya que superar obstáculos, lo haremos como siempre hicimos los gallegos: apoyándonos los unos a los otros. Disfruten de estas fiestas, ¡y muy feliz y venturoso año 2023 para todos.