Miles de personas se dieron cita este domingo en la Festa das Cereixas de Paiosaco


Como cada primer domingo del mes de julio, este domingo en Paiosaco estaba todo preparado para una jornada de feria especial, la exaltación de la cereza como producto estrella, en una Fiesta declarada de Interés Turístico de Galicia. No hay producto suficiente en la comarca para abastecer la demanda que tal día como este domingo se produce de esta fruta en la villa larachesa. Por eso, la inmensa mayoría llevaban el sello foráneo, muchas de ellas de Tomavacas y del Valle del Jerte en Cáceres. La Cereza del Jerte incluye un grupo de variedades autóctonas con Denominación de Origen Protegida. Entre ellas, destacan las Picotas del Jerte, cuatro variedades locales del Valle del Jerte: Ambrunés, Pico Negro, Pico Limón y pico Colorado. La más dulce y que se produce en mayor cantidad es la primera.

En esta ocasión el precio osciló alrededor de los cinco euros el kilo. Este año la cosecha fue buena y el producto llegó en inmejorables condiciones a la cita, pero además todo tipo de productos de la huerta, comestibles, ropa y calzado, (como de costumbre), así como la sintonía de la charanga Malandros, animaron una jornada ventosa, pero donde la lluvia ni estuvo ni se le esperaba, por lo que se pudo disfrutar de una de las ferias de Paiosaco más concurrida de los últimos meses.

Para completar los actos del día, ya por la tarde a las 19:00 horas la Asociación Cultural Queiroga de Paiosaco ofreció un espectáculo de música y baile tradicionales gallegos. Por la noche, a partir de las 22:00 horas, se puso el broche de oro a la Festa das Cereixas con el concierto de Guadi Galego. La que había sido vocalista, pianista y gaitera de Berrogüeto inició en 2009 una destacada carrera en solitario que la llevó a ser una de las artistas más relevantes de la escena gallega actual. En Paiosaco sonaron los temas de su último disco, Costuras.