Miles de «riders» protestan contra su conversión en asalariados


Los riders, como se llaman a sí mismos los mensajeros o repatidores a domicilio autónomos que trabajan con aplicaciones móviles (apps) en España, se han puesto en pie de guerra contra un Decreto-ley que ha aprobado este martes el Gobierno que los convierte en asalariados. El objetivo del Ejecutivo no es otro que protegerlos frente a posibles abusos de las grandes plataformas digitales para las que trabajan.

«Decimos, como ha dicho el Tribunal Supremo, que los trabajadores y trabajadoras que desempeñan su tarea en las plataformas digitales de cualquier tipo, son laborales. Y por tanto conllevan todos los márgenes y derechos que concita el estatuto de los trabajadores. Todos y cada uno de ellos. Derechos de organización, de sindicación, derechos de protección social y, por supuesto, de cotizaciones y salariales», explicaba la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz.

Sin embargo, el punto de vista de muchos repartidores autónomos es muy distinto. Miles de ellos se han manifestado en nueve ciudades españolas. Muchos temen perder la única fuente de ingresos que se adapta a su forma de vida.

La ley afecta a unos 30.000 repartidores a domicilio. El Gobierno ha dado tres meses de plazo a las grandes plataformas digitales para adaptarse a la nueva normativa.