Los trabajadores amotinados denunciaban la explotación y el impago de sus salarios. La policía detuvo a unas 150 personas tras unos disturbios que ocasionaron daños en las instalaciones del edificio y vehículos incendiados. Además de los destrozos hubo robos de computadoras y teléfonos inteligentes. Los daños, según la subcontrata Wistron, se estima en unos 48 millones de euros.
«Nadie puede tomarse la justicia y el orden por su mano. Si alguien tiene un problema debe dirigirse a su departamento de trabajo. La policía está investigando esta violenta revuelta», decía Seemant Kumar Singh, inspector general de la Policía de Bangalore en idioma canarés.
Reducciones de salario y promesas no cumplidas encendieron la chispa del amotinamiento. La actividad de la fábrica se ha suspendido temporalmente. Apple lleva a cabo una «investigación» sobre el terreno para esclarecer las causas del motín y averiguar si hubo un incumplimiento por parte de la empresa subcontratista.