Un niño de 10 años y su abuela han muerto este viernes en Járkov, al noreste de Ucrania, en un nuevo bombardo ruso. El ataque ha dejado al menos 28 heridos y tiene lugar un día después de que otro bombardeo matase a más de cincuenta personas en la ciudad de Hroza. Entre los heridos se encuentra otro nieto de la mujer fallecida, de tan solo 11 meses.
«El cuerpo de un niño muerto de unos 10 años fue descubierto en una habitación del tercer piso. Las operaciones de búsqueda continúan», Yevhen Vasylenko, portavoz del Servicio Estatal de Emergencias en la región de Járkov.
Según las Misión de Monitoreo de las Naciones Unidas, se ha identificado a 35 de las 52 personas que muerieron en el bombardeo de este jueves. Se trada de 19 mujeres, 15 hombres y niño de tan solo ocho años. Entre ellos había también un soldado ucraniano que acudía al funeral.