Aunque se desconoce si lo hará antes o después de la aprobación de la ley de amnistía en el Congreso, y que los encuentros serán públicos y con fotos, el presidente del Gobierno se reunirá personalmente «varias veces» con los líderes de Junts y ERC, Carles Puigdemont y Oriol Junqueras. Lo ha dicho el propio Sánchez en un corrillo con periodistas con motivo de la copa de Navidad que ha ofrecido en el palacio de la Moncloa, donde ha defendido que la “clave” es “entender que estamos en un camino hacia una normalización de los actores políticos”. Sánchez no se muestra preocupado por la repercusión que puedan tener dichos encuentros porque cree que esta decisión será comprendida con el paso del tiempo y, como ejemplo, ha recordado que en las últimas elecciones, tras una legislatura en que aprobó los indultos del ‘procès’, obtuvo un millón de votos más que en 2019.