Artículo | Pros y contras de la huella digital en la búsqueda de empleo


El uso generalizado de internet en la actualidad, constituye uno de los factores más importantes y consolidados en la era de la revolución digital del siglo XXI. Y en dicho contexto, las redes sociales constituyen un balcón al mundo, abierto de par en par. Por lo tanto, los datos y contenidos de un usuario en internet, conocida por HUELLA DIGITAL, deben ser objeto de control y rigor por parte de su titular.

A la hora de conseguir un empleo, cada vez son más numerosas las empresas que acometen investigaciones de sus postulantes por el mundo de las redes sociales, con el objetivo de realizar una serie de comprobaciones y descubrir esos “pecados” que ocultamos en una entrevista y, que en un ambiente de supuesta libertad y de retroalimentación de la opinión, quedan expuestos a los ojos de todo aquel que quiera ver.

En los últimos tiempos, el 17% de las empresas han descartado a algún candidato por lo que publica en sus redes sociales. De todas ellas, las más consultadas son: Linkedin 85%, Facebook 78%, Instagram 52% y Twitter 27%.

Las razones para desestimar la contratación de una persona son de lo más variopintas. De todas ellas se lleva la palma, el descubrimiento de incoherencias o mentiras entre el contenido reflejado y sus publicaciones, con un 53%. Le siguen de cerca las fotos publicadas, 45% y las faltas de respeto hacia otros usuarios con un 39%. También son constitutivas de rechazo, las opiniones radicales sobre: orientación sexual, religión, racismo, 35% y hablar mal de compañeros, jefe u otras empresas donde hayas trabajado con un 25 %. Para finalizar con la radicalidad en las opiniones políticas, 24%.

Y es que, los perfiles en redes sociales son cada vez más una fuente de información fidedigna para las empresas, y una herramienta de ayuda a la hora de seleccionar personal.

Pero, del mismo modo que pueden servir negativamente a la hora de encontrar un empleo y ser reclutado, también pueden ser una oportunidad para todo lo contrario. Bien utilizadas, las redes sociales pueden valer como trampolín para saltar a la piscina del éxito. En ellas pueden ser reconocidas aquellas cualidades y aspiraciones intuidas en un currículum vitae. Por si esto fuera poco, las opiniones, ideas y proyectos pueden ser expresados con sinceridad y de forma espontánea, haciendo más atractivo el perfil del demandante de empleo.

Coherencia, opiniones respetuosas, ausencia de faltas de ortografía, interés en estar actualizado en tal o cual materia, ser buen comunicador, buen embajador de la empresa, así como generador de contenidos, constituyen el pasaporte directo a la consecución de mayores logros. La puerta de acceso a un nuevo empleo, nuevas oportunidades y el desarrollo de una carrera más ambiciosa y fructífera.

Los tiempos evolucionan y cambian a un ritmo vertiginoso, conviene conocer las herramientas que poseen los mercados actuales para sacar rédito del uso correcto de los mismos y poder competir en condiciones óptimas.

El mejor consejo a la hora de utilizar estas redes sociales es el de tener criterio, ser respetuoso y actuar con sentido común. Huyendo del fanatismo y la radicalidad.

En realidad, los consejos que se deben tener en cuenta a la hora de gestionar la huella digital y de navegar por la red, son los mismos que debemos utilizar a la hora de enfrentarnos con la vida: respeto y consideración al prójimo. Y no caer en la trampa de la supuesta “libertad” que las redes nos ofertan, pues a la hora de la verdad, estamos expuestos a múltiples opiniones y a un férreo control.

POR: ALEJANDRO LUIS OTERO JAMARDO