Situación grave en China por el coronavirus


China hace frente a una «situación grave» por el nuevo coronavirus, ha advertido el presidente chino Xi Jinping.

Al menos 41 personas muertas y 1.300 enfermas, la mayoría en Wuhan, la zona cero de la epidemia, cerrada a cal y canto. La cuarentena impuesta por las autoridades es férrea y nadie puede salir.

Dentro de la zona prohibida el personal sanitario intenta frenar la propagación del virus en unos hospitales desbordados, mientras se construyen dos nuevos centros sanitarios a toda velocidad.

Los ciudadanos compran máscarillas y desinfectantes en los escasos supermercados que siguen abiertos.

«Adoptamos medidas preventivas, me protejo a mí mismo, todo el mundo toma sus propias precauciones para protegerse», comenta un ciudadano.

Desde el lunes, las agencias de viaje chinas no podrán vender reservas de hotel, ni estancias a grupos.

También en Hong-Kong las autoridades han decretado la alerta máxima tras confirmarse un quinto caso. Se ha suspendido el maratón y las escuelas permanecerán cerradas hasta nuevo aviso.

«En los últimos días, como saben la enfermedad se ha propagado muy rápidamente, a tenor de las informaciones del continente. Es serio, preocupa mucho y genera mucha ansiedad entre una parte de nuestros ciudadanos», explica la jefa del Gobierno de Hong Kong, Carrie Lam.

El Ejército chino ha enviado a Wuhan un contingente de refuerzo formado por 450 médicos y personal militar a bordo de tres aviones.