Los campos de voluntariado dan la oportunidad a los chicos de 18 a 30 años procedentes de cualquier país del mundo de vivir una experiencia única basada en dos aspectos fundamentales: prestar un servicio de interés general a la comunidad y reforzar los valores sociales a través de la participación grupal con personas procedentes de otras comunidades y países. Al mismo tiempo, los voluntarios también disfrutarán de actividades de ocio complementarias.
En esta ocasión el trabajo específico consistirá, fundamentalmente, en tareas auxiliares de colaboración en la segunda excavación del yacimiento como a limpieza de las surgencias rocosas en las que es precisa la intervención manual ante la posibilidad de encontrar petroglifos. Previamente los participantes recibirán formación relativa a la identificación de las estructuras del poblado fortificado y de los paisajes históricos. También se hará especial hincapié en el mantenimiento de la biodiversidad animal y vegetal, fomentando el respeto e interés por preservar los parajes de interés arqueológico, pero también aquellas que presentan riqueza medioambiental, etnográfica y patrimonial.
Ese trabajo específico en el castro se llevará a cabo por las mañanas, siempre bajo el control de la dirección del taller y con supervisión arqueológica. En las tardes y en los fines de semana los voluntarios realizarán otra serie de actividades de tipo educativo, didáctico y cultural que también les permitirá conocer el término municipal de A Laracha, su historia y tradición. Durante su estancia se alojarán en las instalaciones del centro sociocultural de Santa Margarita (antiguo hospital de los peregrinos de Montemaior). La organización asumirá al completo los costes de la estancia y mantenimiento de los participantes, así como de las actividades culturales que realicen.