Baskonia sufre para ganar a un mermado Obradoiro


Victoria baskonista ante Obradoiro por 80 a 74 el pasado domingo en Vitoria, en el día en el que los de la capital alavesa conseguían su victoria número 1.000, entre liga nacional y ACB.

Acudía Obradoiro muy lastrado por las bajas, más por la importancia de las mismas que por su número. Pese a todo, eran 3 de los llamados a ser titulares los que no jugarían el partido. No se arriesgó con Ozmizrak, prácticamente recién salido de su lesión, lo que le ha impedido estrenarse aun con sus compañeros. Además, la participación de Daum, a quién le restan 4 o 5 semanas aproximadamente, y el todopoderoso Birutis, quien se está consolidando como el mvp de la plantilla, eran imposibles. A eso hay que añadirle a un Enoch, quién si jugó, pero renqueante, fruto de la jugada fortuita en la que tanto él como el lituano sufrieron sendos esguinces en una sesión de entrenamiento la pasada semana, llevando éste último la peor parte por afectación a los ligamentos.

Con este panorama, saltaban a la cancha del Fernando Buesa Arena los de Moncho Fernández, con la intención de competir y ponérselo difícil al actual campeón de liga. Y a fe que lo consiguieron.

Arrancaba el primer cuarto con un 8-0 de parcial inicial para Baskonia, que salía de cara con un quinteto inicial alto, tratando de imponer su ley en la pintura y aprovechar esa supuesta debilidad de juego interior, en el día de ayer. Obradoiro se encomendaba a Robertson y el empate a 8 encendía el luminoso en el minuto 6. Además, surgía la figura del ayer MVP, Cohen (17 puntos, 10 rebotes, 2 asistencias y 23 unidades de valoración) para igualar la lucha de pívots y pelear el rebote con mayor acierto y efectividad. Acababa el primer cuarto con 17-15 para los de casa.

El segundo cuarto se jugó al ritmo que convenía a los santiagueses. Los de Ivanovic empezaban con fuerza, sacando una primera ventaja de 5 puntos antes del ecuador del cuarto, pero un parcial compostelano de 5-17 encendía las alarmas vascas y ponía el marcador en un esperanzador 29-36 a un minuto de enfilar el túnel de vestuarios. Finalmente se llegó al descanso con 34-36 para los de Santiago.

Tras el parón, los hombres de azul y rojo subieron la intensidad, algo previsible y que los gallegos esperaban y trataron de contrarrestar. Enoch demostró dureza y profesionalidad multiplicándose para tratar de suplir la importantísima baja de Birutis. Pese a que en algún momento se le pudo observar una “cojera” que trataba de disimular, aguantó a Fall con sus 2,21 metros de altura, a la vez que contribuía con canastas (acabó con 7 puntos).

A falta de 3 minutos para finalizar el tercer cuarto mandaba Obradoiro por 5 puntos, 47-52. Fue cuando apareció la “pájara” a la que aludía el coach visitante tras el partido: “En el tercer cuarto hay 2 o 3 minutos de laguna defensiva que nos pasan factura”.

 Sedekerskis (9 puntos, 4 rebotes y 14 de valoración) junto con un sensacional Luca Vildoza (19 puntos, 1 rebote, 5 asistencias y 20 de valoración) fueron los responsables de la escapada vitoriana, permitiéndose incluso éste último un 3+1 demoledor. Parcial de 15-3 para finalizar el tercer acto y 62-55 en la antesala del cuarto final.

En el último cuarto Cohen y Robertson (15 puntos, 4 rebotes, 2 asistencias y 8 de valoración) se echaban al equipo a la espalda. Kassius anotaba, para enmendar en parte los errores de pase que había tenido durante el partido, traducidos en importantes pérdidas visitantes.74-68 a 4 minutos del final del partido e Ivanovic respondía con su cinco de gala para evitar que se le pudiese escapar la victoria que ya intuía. Máxima intensidad defensiva baskonista y Obradoiro que perdía aún más efectivos para la causa por 5 personales: Czerapowicz y Enoch.

De ahí al final intentona gallega desesperada, pero sentenciaba un triple de Peters a un minuto del final dejando la diferencia en 8 puntos y concluía el partido con el ya conocida 80-74 final.

Nueva derrota de Obradoiro quien se asienta en la zona intermedia, con un también intermedio porcentaje, con 5 derrotas y 5 victorias. Presumible era perder el partido, por el escenario, por el rival y, sobre todo, por las circunstancias de las importantes bajas que lastraron el potencial del equipo de la capital de Galicia. Pese a todo, Obradoiro merece un 10 en entrega y lucha, vendió cara su derrota y, quizás, de haber tenido algo más de acierto y menos de relajación defensiva puntual, la historia hubiese sido bien distinta.

Próximo partido, sábado 21 de noviembre a las 20:45 horas contra Burgos en el Fontes do Sar. Aguardamos reacción y victoria, y que el buen juego al que aludía un frustrado Cohen, se traduzca en victorias. Y que no sea morir en la orilla tras tanto y muy bien nadar, en aguas turbulentas.

ALEJANDRO LUIS OTERO JAMARDO