Brizuela sobre la bocina sentencia al Obradoiro


Una canasta de Darío Brizuela sobre la bocina, cuando apenas restaban tres centésimas de segundo para la conclusión, dio la victoria a Unicaja sobre Obradoiro por 83 a 85. Los árbitros dieron validez a una canasta ganadora que, en principio, arrojaba dudas.

Obradoiro firmó un 9-0 de parcial en el último minuto, lo que le llevo a empatar un partido que tenía perdido a 2 segundos y medio de la conclusión. Lamentablemente los dioses del baloncesto siguen negándole la fortuna a Obradoiro y le cerraron la opción de jugar una merecida prórroga, tras la inverosímil y no exenta de calidad canasta del jugador malacitano, conocido como la “mamba vasca”.

Arrancaba el partido con un conjunto local decidido a vender cara su piel. 7-0 de parcial y las cosas que funcionaban para los de Santiago. Llegó la hora de Thompson quien se hizo el dueño de la zona e impedía que la ventaja gallega se disparase. Pero la pareja Robertson-Enoch imponían su ley, 19-9 en el electrónico. Katsikaris apostaba por Díaz (6 puntos, 3 rebotes y otras tantas asistencias para firmar 10 unidades de valoración) y Fernández (10 puntos, 1 rebote, 3 asistencias y 7 de valoración) para contrarrestar el acierto local. Sin embargo, era Brizuela con 7 puntos el más peligroso para los gallegos, quienes con más de un 66% de acierto en triples (4/6) mantenían la ventaja en el electrónico. Se cerraba el cuarto con 26-20 para un Obradoiro que empezaba a mostrarse menos contundente.

En el segundo cuarto aumentaba la intensidad defensiva andaluza, tocando esta vez: permisividad arbitral. Y es que, los de naranja deben actualizar los criterios cambiantes que utilizan. Hoy si, mañana no y menos de todo para con el equipo humilde, llueve sobre mojado.

El partido se igualaba 30-30, casi llegando al ecuador del segundo cuarto. Los problemas para Obra se multiplicaban, mientras Birutis seguía sin asumir su rol, Ozmizrak pedía el cambio por dolor en el tobillo. Fernández volteaba el marcador, 35-37. En medio del caos surgió el mvp del partido, un Steven Enoch (24 puntos, 8 rebotes y 34 de valoración) que acelera su evolución a pasos agigantados. La rigurosa tercera falta pitada al americano lastraba la dinámica compostelana. Triple de Robertson (22 puntos, 2 rebotes, 3 asistencias y 21 de valoración) que adelantaba a los gallegos a 31 segundos del fin cuarto. Aun así, llegamos al descanso con un apretado 40-41 tras dos puntos finales de los de verde

Tras el paso por vestuarios se anotaba poco hasta que llegó el “concurso de triples del día”, ahí estaban Brizuela, Bouteille (15 puntos, 1 rebote, 2 asistencias y 15 de valoración), Daum y Czerapowicz (10 puntos, 4 rebotes y 13 de valoración) con 2, para dejar el luminoso en 49-51 en el minuto 26.

A partir de ahí se sucedían las ventajas mínimas para Unicaja, llegando al final del tercer cuarto con 60-62 para los visitantes.

Igualdad en el último acto hasta que Brizuela disparaba la ventaja andaluza. Con un gancho de Nzosa el marcador señalaba 67-75, distancia que parecía definitiva. Pero Obradoiro respondió con un parcial de 7-0, pasando a 74-75 y un punto de diferencia. Reacción cortada por Bouteille con 5 puntos seguidos. Nuevo triple del sempiterno Brizuela y nueve de diferencia para Unicaja. Otra vez tocaba remar y en aguas turbulentas. Pese a todo, Obradoiro lo volvió a hacer. Salto de fe, y a falta de 2 segundos y medio, Oliver anotaba una bandeja en penetración, poniendo la guinda a un 9-0 de parcial que parecía, nos iba a otorgar la prórroga en el multiusos Fontes do Sar.

No fue así, Katsikaris diseño una jugada para que Brizuela recibiera el balón en el centro y con un amago dentro fuera de calidad excepcional anotaba sobre la bocina. 83-85 y victoria in extremis para los malacitanos. Canasta a 3 centésimas del final, tan dura como legal. A pesar de las dudas que en un principio pudiese plantear.

Obradoiro dominó muchas facetas del juego. En rebotes, 38/20 casi duplicando a Unicaja. En porcentaje y canastas anotadas de 3 con 44% por 35,71% además de 11 aciertos por 10. En asistencias 14 por 12. Pero las 14 pérdidas de balón de Obradoiro, ante 1 de Unicaja declinaron la balanza para los de verde.

Hacía hincapié Moncho Fernández en la fuerza y dureza mental del grupo para salir de esta. Así lo esperamos. Derrota dura e inmerecida y el próximo partido, en casa ante el trasatlántico Real Madrid. El próximo martes 23 de marzo en el último de los encuentros aplazados por el covid en el seno de Obradoiro.

En el horizonte más lejano, sábado 27 de marzo ante los donostiarras de Guipúzcoa en tierras vascas. Este ya sin margen de error.

ALEJANDRO LUIS OTERO JAMARDO