Cara y cruz para Obradoiro en apenas 44 horas

Cedida.

Jugaba Obradoiro sus dos correspondientes partidos de la liga Endesa con menos de 48 horas de margen. El primero en Valencia y salió cruz, perdiendo 97-82 ante Valencia basket. El segundo, ya en Santiago, tocó cara, ganándole a Gran Canaria por un ajustadísimo 89-88.

Aun sin tiempo para asimilar la baja por tres semanas del “jugón” Kassius Robertson, y que a estas alturas de la temporada te hacen plantear si debes o no acudir al mercado, ante el carrusel imparable de partidos en estos dos últimos locos meses de competición para aquellos que no alcancen el playoff, llegaba Obradoiro a Valencia.

El partido se disputaba contra Valencia basket, un trasatlántico de Euroliga, ya centrado únicamente en la ACB, el pasado viernes en la Fonteta de San Luis a las 21 horas. Se producía la baja de última hora del jugador taronja Djublevic, uno de los grandes baluartes del equipo local que, sin duda, era también un hándicap, aunque a la vista de la diferencia presupuestaria, siempre afectaría menos que la baja de los de Santiago.

Arrancaba el encuentro en Valencia con triple visitante de la mano de Ozmizrak (8 puntos, 2 rebotes, 1 asistencia y 3 de valoración). Un espejismo, porque la serie continuó con un desastroso porcentaje en tiros de campo para Obradoiro 3/12, mientras que los de Ponsarnau destrozaban el aro visitante en el lanzamiento de 2 puntos con 13/14. La figura de Kalinic (16 puntos, 3 rebotes, 2 asistencias y 22 de valoración) se agigantaba, ganando claramente su particular duelo con Czerapowicz. Además, la en exceso tibia defensa de los gallegos, dejaba el primer cuarto en 28-18, señal inequívoca de cómo iba a ser el devenir del encuentro.

Los compostelanos mejoraban el lanzamiento exterior, pero se empeñaban en mostrarse “blanditos” en defensa, pecado mortal si te enfrentas a un equipo como el valenciano. Dos triples consecutivos locales dejaban el partido en el ecuador del segundo cuarto con quince puntos arriba para los de naranja. Las penetraciones de Vives (15 puntos, 1 rebote, 1 asistencia y 14 de valoración) eran letales e indefendibles para los de Moncho Fernández.

Arreón compostelano con el mvp del partido del viernes (también el domingo) Enoch (24 puntos, 6 rebotes y 2 asistencias, para firmar 27 unidades de valoración) con 6 puntos ininterrumpidos, en modo resolutivo. Ayudados por un triple del turco Ozmizrak, dejaban el partido al descanso en 52-41 y un pírrico 24-23 de parcial. Del desastre, el menos. Once abajo enfilando el túnel de vestuarios y cierta dosis de esperanza.

Tras el descanso, las cosas seguían muy parecidas a como se habían desarrollado hasta ahora, Obradoiro continuaba con sus problemas defensivos y seguía encomendándose a Enoch y su acierto en ataque. Llegamos al intercambio de canastas, donde la calidad valenciana se imponía. Fin del tercer cuarto con 77-64 para el conjunto local y la pesadilla en forma de trece puntos de diferencia, como casi siempre, por remar.

El último cuarto fue el de basket control. Prepelic (16 puntos, 3 rebotes, 4 asistencias y 20 de valoración), ayudado por Tobey (10 puntos, 4 rebotes, 3 asistencias y 15 de valoración) lideraban la escapada buena y ponían tierra de por medio para con un Obradoiro, al que únicamente le quedaba el orgullo. De ahí hasta la conclusión, tan solo restaba conocer el marcador final, que fue 97-82. Quince puntos de diferencia y Obradoiro que marchaba apresurado para recibir en casa a Gran Canaria en menos de 48 horas. Con el tiempo justo y al límite de fuerzas. Invirtiendo el sábado en el viaje de vuelta y sin apenas tiempo para preparar el encuentro del domingo.

Y así pasamos al partido disputado en el multiusos Fontes do Sar, el domingo a las 17 horas, donde Obradoiro cosechó una importantísima victoria, para lo que con el contexto permanencia en la categoría se refiere, por 89-88 ante el siempre peligroso Herbalife Gran Canaria.

Otro partido y otra vez mvp Enoch asumía el papel de líder de Obradoiro. Sensacional el americano, quien últimamente acostumbra a rematar sus “faenas” con registros estratosféricos.

Comenzaba el partido con un oficioso Gran Canaria, que trataba de imponer su físico ante un presumiblemente agotado equipo santiagués, debido a la inmediatez de las 2 citas a jugar en viernes y domingo, pero no lo consiguió. Las faltas se convertirían en un lastre para los de Porfirio Fisac, ya cimentadas en la dureza de la primera parte. Fue el primer cuarto el de la anotación más baja, 14-11 en el luminoso a 1:40 tras canasta de un imparable Enoch, para finalizar el cuarto en empate, 18-18.      

En el segundo cuarto, los amarillos daban un paso adelante en intensidad y acierto. Slaughter (14 puntos, 4 rebotes, 9 asistencias y 19 de valoración) anotaba un triple a 6:30 y dejaba el electrónico con 22-29. Siete de diferencia que recortarían los de Moncho Fernández poniéndose a tan solo tres de diferencia tras triple de Beliauskas a 3:25, con 5-0 de parcial tras 2 tiros libres anteriores anotados por el mvp, otra vez, Enoch (23 puntos, 8 rebotes para firmar 24 unidades de valoración), otra vez, el mejor. Sin embargo, ganaba Herbalife el segundo cuarto 20-24, y marchaban ambos conjuntos al túnel de vestuarios con 38-42, cuatro arriba los canarios.

Tras el descanso, llegó la tempestad anotadora llamada Obradoiro. Acierto en el lanzamiento y soluciones defensivas. Se producía en este tercer cuarto la jugada del partido: alley oop espectacular de Aerolíneas Mike Daum (9 puntos, 4 rebotes y 3 de valoración), tras magnífica asistencia de Oliver (10 puntos, 3 rebotes, 4 asistencias y 15 de valoración) a 7:41 y dejando el marcador 48-44, tras remontada “a la gallega”. Las diferencias se tornaban peligrosas para los insulares, 70-57 a poco de acabar el tercer cuarto. Match ball salvado in extremis por Kirkpatrick con un 3+1 para rematar el cuarto y dejar el tanteador en 70-61. Pasaba Obradoiro de 13 de diferencia a 9 en una última posesión fatídica. A pesar de todo, se llevó el cuarto con un imperial parcial de 32-19, si bien dejaba con vida al equipo amarillo.

El último cuarto fue un tobogán de sensaciones. Herbalife no cesaba en su empeño por acabar llevándose el partido y Obradoiro creyó tenerlo atado varias veces.

Los compostelanos, no solo mantenían su ventaja, sino que incluso la aumentaba en un punto, 82-72. Sin embargo, a 2:57 para la conclusión, un triple de Costello (15 puntos, 9 rebotes, 2 asistencias y 21 de valoración) ponía el partido por debajo de la barrera psicológica de los 10 puntos, 82-75. La sangría todavía fue peor, con 84-79 y 1:14 por jugar, Beirán (9 puntos, 6 rebotes, 2 asistencias y 15 de valoración) anotaba el triple que establecía la diferencia en unos paupérrimos 2 puntos y Obradoiro, que se había percibido cuasi ganador, se veía irremisiblemente abocado a jugar un nuevo partido, 84-82.

La respuesta fue instantánea, otra vez Daum se involucraba cuando el balón quema y anotaba un triple demoledor a 59 segundos. Y nuevamente los canarios regresaban y se ponían a 2, 87-85 por mediación del triple de Albicy (9 puntos, 1 asistencia y 4 de valoración). Hasta que llegó la rápida falta personal a Cohen, a quien no le tembló el pulso para anotar a 5 segundos de la finalización sus dos tiros libres, 89-85. Última jugada desesperada de Gran Canaria que acabó con nuevo triple de Albicy, pero dando ya igual.

 Fin del encuentro y Obradoiro consigue su décima victoria. Importantísimo triunfo que da mucha moral para afrontar el Tourmalet en forma de partidos que resta para acabar la temporada y llevarse el premio de la permanencia. Toma aire, coge cierto colchón y se rearma Obradoiro. Victoria que habrá que refrendar en otro partido clave: domingo, 25 de abril a las 17 horas ante Betis, en la capital hispalense.

ALEJANDRO LUIS OTERO JAMARDO