- La Concejalía de Fiestas tratará de ofrecer actividades alternativas siempre que la situación sanitaria lo haga posible
Como era de esperar, las fiestas de San Xoán de Carballo también han caído como consecuencia de la pandemia del COVID-19 en nuestro país. Las limitaciones establecidas en las fases de desescalada elaboradas por el Estado son incompatibles con el formato tradicional de este evento. Por ese motivo, y siempre que la situación sanitaria lo permita, la Concejalía de Fiestas tratará de articular algún tipo de programación alternativa.
La decisión fue comunicada por el alcalde, Evencio Ferrero, en una reunión telemática celebrada este miércoles con los portavoces de los grupos municipales.
Aunque la Semana Grande de Carballo coincidirá con la última fase del plan de desescalada, las restricciones son aún demasiado importantes cómo para había congregar a un número elevado de personas. Las limitaciones también afectan al sector de la hostelería, que es uno de los más beneficiados por las fiestas, ya que los locales no podrán superar la mitad de su capacidad, en las terrazas tampoco podrán superar la proporción del 50% entre mesas y superficie, y los bares nocturnos y discotecas podrán tener un aforo máximo de 1/3.
La concejal de Fiestas agradece el trabajo desinteresado, la implicación y la colaboración de todas las personas que forman parte de la comisión de fiestas. “Por el bien de todos y todas, porque la salud debe ser lo primero, este año, y por primera vez, por lo menos en la historia reciente, Carballo no podrá celebrar sus fiestas. Pero la vida sigue y habrá otros San Xoán, y para todos los que vengan espero seguir contando con vosotros”, señaló Maruxa Suárez.