Cientos de personas de Zas, Vimianzo y A Baña se movilizan contra el cierre de las oficinas de Abanca

Manifestación contra el cierre de Abanca en el rural_Concello de Vimianzo

  • Este jueves tuvo lugar una manifestación delante de la sede de la entidad en A Coruña

Más de 500 vecinos y vecinas de los ayuntamiento de Zas, Vimianzo y A Baña se congregaron este jueves ante la sed de Abanca en A Coruña para reclamar el inminente cierre de varias sucursales en el rural de estos municipios. En total son nueve las oficinas que la entidad tiene previsto cerrar en Galicia en este próximo septiembre. A las de Aa Baña, Baíñas y Zas se unen las de San Valentín (A Coruña), Campo Lameiro y Campelo (Pontevedra) San Xoán de Río, Padrenda y Quintela de Leirado (Ourense).

Los regidores de los municipios afectados encabezaron una movilización que se inició en la zona del Obelisco y que transmitía un claro mensaje: “Non ao peche do rural”.

El alcalde de Zas, Manuel Muíño, incidió en que la decisión de Abanca de cerrar sus oficinas solo obedece al interés de incrementar sus ganancias, ya que “no está motivada por nada que habíamos hecho nosotros ni tampoco porque den pérdidas». Muíño afirmó rotundamente que esta clausura perjudicará directamente a 10.000 personas dentro de la comarca de la Costa da Morte y de A Barcala.

Desde la localidad de Vimianzo también alzó la voz Mónica Rodríguez, quien destacó que a los representantes de los municipios les cogió de sorpresa este cierre ya que Abanca en ningún momento les había comunicado su decisión, dejándole el trabajo a los propios empleados de las oficinas. «Botamos moito de menos que non houbera comunicación e se establecera un diálogo; o que nos sume na impotencia», destacó la alcaldesa, quien hizo hincapié en que estas actuaciones motivarán que «as persoas se vexan na obriga de desprazarse e perder tempo e cartos para acudir a unha sucursal e que as outras oficinas se vexan colapsadas». El comercio local también se verá afectado por unas políticas «contrarias á necesaria dinamización do rural», recalcó Rodríguez, por lo que «non podemos permitir este desmantelamento».

Y seiunos hablan de desmantelamiento, otros, como el alcalde de A Baña, José Antonio Pereira, hablan de un «atentado contra o rural». El regidor recordó que la oficina de Abanca es la única sucursal bancaria existente en el municipio, motivo por el que su cierre «conleva deixar de facer vida no noso concello».