Denuncian ante la Valedora del Pueblo la prohibición de los mercados alimentarios de proximidad


El Sindicato Labrego Galego (SLG) y la Federación Rural Galega (FRUGA) vienen de registrar una queja ante la Valedora del Pueblo para intentar resolver, de una vez por todas, el grave problema que supone para miles de familias labradoras mantener prohibidos los mercados alimentarios de proximidad.

«Estamos hartos y hartas de que las diversas administraciones se pasen la pelota unas a otras sin que ninguna ejerza sus competencias en esta cuestión, mientras vemos con asombro como otras comunidades autónomas -como Euskadi, Cataluña, Navarra o Baleares- regulan y autorizan este tipo de mercados. Y pueden hacerlo porque, tal y como argumenta el gabinete jurídico que redactó la queja dirigida a la Valedora del Pueblo, no hay ningún artículo ni decreto que prohíba los mercados alimentarios de cercanías, y sí varios que obligan a garantizar la libre circulación y comercio de bienes de primera necesidad como los alimentos».

Según afirman desde el sindicato, «La gota que viene de colmar el vaso es el spot propagandístico que hizo público la Xunta de Galicia en el que se promueven las grandes superficies comerciales como sustitutas de las ferias y feirones tradicionales. Se trata de toda una declaración de intenciones ya que, se existiera alguna voluntad por parte de la Xunta de reabrir los mercados de cercanías, se podrían haber ahorrado la realización de esta campaña».

Actualmente, existen datos económicos que demuestran que el régimen de oligopolio con el que se están viendo beneficiadas las grandes distribuidoras -al prohibirse los mercados de cercanías e ignorar el pequeño comercio- se está traduciendo en unas condiciones de compra leoninas. Que la venta de hortalizas se disparara un 44% durante la crisis, al tiempo que los precios en origen cayeron un 77%, ilustra perfectamente como se está favoreciendo arbitrariamente la parte más fuerte de la cadena de valor en detrimento de los labradores y de las labradoras.

Por eso, entre otros quince requerimientos, le piden a la Valedora del pueblo que “inste a la Presidencia de la Xunta para que dé las pertinentes órdenes y dicte las pertinentes normas o instrucciones para que se reponga la normalidad en los comprados de alimentos locales o de cercanías no sedentarios, de modo que se permita celebrarlos con carácter inmediato para finalizar con la discriminación que sufrimos en Galicia a este respecto».