Diferentes expertos analizaron en Baio las huellas que dejó Enrique Labarta Pose en sus obras


“La historia no le dio el lugar que merecía y desde el Ayuntamiento de Zas, con la colaboración de diferentes expertos, queremos poner en su sitio a figura de Enrique Labarta Pose y reivindicar que la Real Academia Gallega le dedique su propio Día de las Letras Gallegas”. Así comenzó el Alcalde de Zas, Manuel Muíño, la inauguración de la jornada “Las huellas de Enrique Labarta Pose” que tuvo lugar en el Centro Sociocultural de Baio.

Unas cincuentas personas de diferentes ámbitos, entres ellos profesores y profesoras de la zona, asistieron a esta actividad organizada por el Ayuntamiento de Zas en la que se analizó desde distintos puntos de vista la obra y vida de Enrique Labarta Pose.

Conducidas por Tania Carreira, a lo largo de la mañana hubo cinco pequeñas ponencias, que no superaron los veinte minutos de duración, y un coloquio. Xosé María Lema, Catedrático en Historia y Geografía, fue el encargado de hablar del contexto histórico de la época de Labarta y que en gran medida trasladó la muchas de sus publicaciones en las que habla sobre el caciquismo y otras injusticias sociales de su época. Tal y como se dijo en la jornada, Labarta Pose fue escritor, periodista y fotógrafo. Como escritor, una de las facetas más conocidas de él, abarcó los tres géneros literarios: poesía, narrativa y teatro y destacó por el humor y la sátira con las que escribió. Además de esta característica; Xosé María Rei, Licenciado en Filología Gallego-Portuguesa, habló del poeta social que se esconde en muchas de las obras de Labarta. “Su faceta humorística es muy conocida pero también tiene un componente social muy importante”, descatou Rei Lema quien enunció las obras a través de las cuales Labarta habló de temas como lo maltrato animal, el feminismo, el caciquismo y la defensa del idioma.

Debido a su trabajo, Labarta viajó por diferentes ciudades en las que dejó una honda huella. Y una de ellas fue Pontevedra. De analizar su paso por la ciudad se encargó Milagros Bará, escritora y cronista local. En Pontevedra, donde hoy en día aún se conserva una calle dedicada a él, vivió entre 1894 y 1902 y aquí casó y desenvolviu una parte muy importante de su faceta de escritor, periodista y fotógrafo. Se rodeó de un gran círculo de amigos y se relacionó con relevantes figuras lo que lo llevó a introducir en la ciudad de Pontevedra grandes inventos como el fonógrafo. Para Bará, la obra de Labarta tiene un fuerte componente musical e incluso se atrevió a recitar uno de sus poemas a ritmo de rap.

Ricardo García Mira, Catedrático en Psicología Social, habló sobre la huella psicológica de Enrique Labarta Pose en la que habla en múltiples ocasiones de su relación emocional con Galicia, del amor materno, de la igualdad entre hombres y mujeres y de otros valores que se reflejan en sus obras.

El encargado de finalizar el turno de las intervenciones fue Xosé María Varela Varela, Licenciado en Filología Hispánica, y que le mandó a los asistentes leer entre todos el poema “La fiesta de la patrona de Tabeirón” para después analizarlo en detalle.

Un coloquio en el que participaron todos los ponentes y conducido por Jorge Mira, Físico y Catedrático de Electromagnetismo, sirvió para cerrar las jornadas en las que todos y todas coincidieron en reivindicar para Enrique Labarta Pose su propio día de las Letras gallegas. Manuel Muíño, Alcalde de Zas, se encargó de cerrar las charlas de la mañana donde aseguró que el Ayuntamiento de Zas continuará realizando diferentes acciones de divulgación de la figura de Labarta. Durante el cierre el regidor también aseguró que desde el Ayuntamiento se estudiará la posibilidad de recopilar las diferentes obras labartianas para su posterior publicación.

Ruta literaria

La jornada continuó por la tarde, momento en el que el fuerte temporal de lluvia y viento amainou para que los participantes pudieran recorrer diferentes lugares del Ayuntamiento de Zas a los que, a tuertas o a derechas, Enrique Labarta Pose hizo referencia en sus obras. Xosé María Lema guió la ruta por las tierras baiesas, Evaristo Domínguez lo hizo en Zas y Tania Carreira en Brandomil.

En el Centro Sociocultural de Baio está expuesto de forma permanente una buena parte del legado de Enrique Labarta Pose que desde hace unos meses las familias Rojo Valiña y la de Ramón Romar cedieron al Ayuntamiento de Zas para su difusión, análisis y exposición. Aquí está también por el momento otra exposición itinerante formada por ocho paneles móviles en la que se recorre la vida y obra de Labarta y que próximamente visitará otros centros de relevancia de la provincia.