El BNG de Ponteceso denuncia que el alcalde ‘usa el presupuesto para chantajear al vecindario’

Cedida.

  • Fátima Rodríguez Gonzálvez lamenta que la esperpéntica situación de la corporación municipal prive a la ciudadanía de las inversiones que precisa.

Este lunes volvemos a asistir a un pleno esperpéntico en el que se demostró una vez más que los enfrentamientos personales y el personalismo están por encima de todo. Pero más allá del espectáculo lamentable, según el BNG, en la sesión quedó que manifiesto una muy preocupante realidad: no hay interés por parte del gobierno local en que el Ayuntamiento de Ponteceso tenga unos presupuestos ajustados a la realidad económica actual y a las necesidades del vecindario.

La candidata a la alcaldía de Ponteceso por el BNG, Fátima Rodríguez Gonzálvez, afirma que ‘el Ayuntamiento de Ponteceso funciona, casi podría decirse que por decantación, con el presupuesto del año 2020. Un presupuesto que, por lo tanto, no pudo tener en cuenta las necesidades especiales de gastos derivados de la pandemia, ni las subidas de los suministros básicos como la luz y los carburantes que venimos teniendo durante 2021 y 2022, ni el encarecimiento de los materiales de obra… Que el presupuesto vigente esté confeccionado en base a previsiones de 2019 es, en definitiva, una situación que en el BNG nos resulta muy preocupante y nos lleva a entender que el Ayuntamiento de Ponteceso puede estar cerca de una situación prácticamente ruinosa’.

Teniendo en cuenta esta situación, resulta aún más preocupante escuchar en el pleno que el Gobierno no tuvo intención en ningún momento de explorar vías de diálogo con la oposición para intentar sacar unos nuevos presupuestos anuales adelante que habían tenido en cuenta a realidad de la situación que atravesamos; mas al contrario pudimos escuchar como la ciudadanía fue chantajeada con uno “volverá a haber presupuestos cuando vuelva a tener mayoría suficiente”, en un vergonzoso alarde de autoritarismo absolutamente antidemocrático por parte del alcalde.

El del lunes fue un pleno casi vacío de contenido. Por faltar, faltó hasta moción o resolución institucional contra la violencia de género. Aunque tres días antes todas las fuerzas políticas representadas en la corporación acudieron en la plaza del Relleno a la concentración convocada desde el movimiento feminista, ninguna de ellas fue quien de presentar una moción para promover la concienciación y sensibilización sobre esta grave problemática, demostrando una falta absoluta de coherencia.

‘Desde el BNG entendemos que ni quien protagoniza estas broncas sesiones plenarias ni quién fue responsable de que lleguemos a esta situación van a ser quien de resolverla ni devolver la cordialidad secuestrada. Es necesario finalizar con esta polarización que surge de la corporación y contagia al día a día del pueblo y las relaciones entre el vecindario, como se viviéramos en los límites de una suerte de agujero negro que finaliza por absorber todo lo que se le acerca y lo contamina con ese comportamiento. Tenemos el convencimiento de que es necesario transformar Ponteceso, empezando por otra forma de hacer política, para poner la defensa del territorio y de las personas en el centro de los intereses del Gobierno municipal, para alcanzar un nuevo Ponteceso’, concluyó Fátima Rodríguez.