El BNG de Vigo demanda más frecuencias de bus urbano, abaratar el billete y revisar el mapa de líneas


El Bloque Nacionalista Galego de Vigo viene de demandar este jueves, con motivo del Día Mundial sin Coche, una ampliación de las frecuencias del autobús urbano, abaratar el precio del billete y una revisión del actual mapa de líneas. El frente nacionalista llama a apostar por un nuevo modelo de movilidad ante lo que define como un «deficiente» servicio ofrecido por Vitrasa y para dar al vecindario una alternativa real al uso del vehículo privado.

«Tenemos el reto como ciudad de hacer que todos los días en Vigo puedan ser días sin coche», defendió el concejal del BNG de Vigo, Xabier P. Iglesias, que pidió avances sustanciales en esta materia más allá de «anuncios cosméticos o medidas aparenciais» como la gratuidad en algunas líneas de bus durante esta jornada.

En ese sentido, Iglesias propuso incrementar las frecuencias de Vitrasa, delante de la escasa oferta actual, y una revisión del mapa de líneas para conectar de verdad el conjunto de los barrios y parroquias de Vigo. Además, pidió mejorar los enlaces con instalaciones y servicios básicos, como las estaciones de transporte, los centros médicos y el campus universitario, así como reforzar el bus nocturno, especialmente para la juventud.

El edil nacionalista urgió también un abaratamiento permanente del precio del billete que, según un estudio reciente de Facua, está entre los más caros de las principales ciudades del Estado español. «El Ayuntamiento tiene que hacer un esfuerzo decidido para dotar a una ciudad metropolitana de cerca de 300 mil habitantes cómo Vigo de un servicio de bus su altura», destacó, «para brindarle a todas las viguesas y vigueses la oportunidad real de no verse obligadas y obligados a utilizar el coche para desplazarse en la ciudad».

El concejal del BNG reiteró la necesidad de hacer una apuesta estratégica por la movilidad colectiva también como solución a los recurrentes problemas de atascos que padece la ciudad, con hasta 46 horas al año de retenciones en diferentes puntos de la ciudad. «Es necesario y urgente apostármelos en un nuevo modelo de movilidad más eficiente, moderno y sustentable en términos ecológicos que tiene que pivotar en una potenciación del uso de bus urbano», demandó, de vez que cuestionó el modelo actual por funcionar sobre un esquema «obsoleto» del año 1994.