El BNG de Vigo demanda “pasar de los discursos a los hechos” para afrontar las violencias machistas

Xabier Perez Igrexas - BNG Vigo.

El Bloque Nacionalista Galego de Vigo demanda reforzar los recursos y acciones en la lucha contra las violencias machistas para «pasar de los discursos a los hechos». La frente nacionalista anunció la presentación de una moción al Pleno municipal que se va a celebrar este miércoles donde insta a Ayuntamiento, Junta de Galicia y Gobierno español a desplegar más medios en esta materia, en vísperas del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres este 25 de noviembre.

«Resulta alarmante el incremento por vuelta de un 30% de las agresiones sexuales y violaciones denunciadas en nuestra ciudad, con una media de nueve casos por mes en el que va de 2021», denunció el portavoz municipal del BNG de Vigo, Xabier P. Iglesias. «Cifras que evidencian la necesidad de acciones más enérgicas y continuadas por parte de las administraciones, tanto para la prevención y la sensibilización, como de la adecuada atención y protección de las víctimas».

Entre las medidas propuestas, las nacionalistas exigen al Gobierno municipal ejecutar los acuerdos plenarios para dotar Vigo de un protocolo contra las agresiones sexuales, tanto en eventos públicos como nos espacios de ocio noctuno. En ese sentido, pidieron la instalación de «puntos violeta» para la atención, información y asistencia durante los actos públicos.

«No es suficiente con colgar fajas en la fachada y nos envolver del color violeta un día al año, lo que nos está exigiendo la sociedad, nombradamente las mujeres, es que pongamos recursos para hacer de esta cuestión una verdadera prioridad en todas las administraciones», manifestó Iglesias, que puso como ejemplo que el Ayuntamiento de Vigo sigue destinando más dinero a atenciones protolocarias que la campañas de concienciación contra las violencias machistas.

En el caso de la Xunta, el portavoz del BNG de Vigo pidió que desarrolle un protocolo específico de atención a la violencia sexual, con especial atención al ámbito judicial, así como un programa específico de formación en esta materia dirigido a todos los ámbitos profesionales que trabajan en prevención y atención de las víctimas, como pueden ser el campo sanitario, policial, jurídico, educativo y la propia administración.

Iglesias apuntó en esa línea a «preocupante falta de respuesta desde el ámbito judicial» a pesar del incremento de las denuncias en los últimos años. Subrayó que los juzgados de Vigo solo atienden a día de hoy el 34% de las órdenes de protección, tanto de las mujeres como de sus crianzas, y destacó que más del 70% de las causas abiertas acaban sobresidas.

Prioridad en la agenda política

«Es necesario que este 25 de noviembre huya de ritualismos y declaraciones de intenciones y que colectivamente asumamos más compromisos. Atender el mandato de las masivas movilizaciones feministas, en las que Vigo se convirtió en referencia a nivel gallego y estatal, y que interpela a todas las administraciones para hacer del combate contra la violencia machista una verdadera prioridad en la agenda política», destacó el concejal nacionalista en Vigo.

Desde el Bloque demandan que este compromiso vaya acompañado de los recursos necesarios para garantizar su eficacia. Por eso, reclaman al Gobierno gallego un incremento de las partidas en el proyecto de presupuestos de 2022 hasta alcanzar el 1% del total. Un aumento que, según el BNG, serviría entre otras cuestiones para hacer efectiva la Ley gallega para la prevención y el tratamiento integral de la violencia de género y finalizar con los actuales incumplimientos, como ocurre con la atención psicológica en la Atención Primaria.

Entre los puntos a reforzar, el portavoz del BNG local pidió que la Xunta amplíe la red de Centros de Información a las Mujeres con el fin de garantizar la cobertura en todo el territorio, en especial en aquellas comarcas que carecen hoy de este servicio. Además, llamó a desplegar medidas concretas frente a violencia machista en el ámbito laboral, en particular en los sectores más feminizados, una demanda dirigida conjuntamente a los ejecutivos gallego y español.