El BNG reivindica un plan comarcal que defina los espacios para los parques eólicos


El BNG de Bergantiños emitió un comunicado por mediación de su responsable comarcal, Marcos Trigo Facal, en el que afirma que apuestan firmemente por energías renovables como la eólica, pero no la cualquier precio ni de cualquier manera. Desde la formación nacionalista reivindican la elaboración de un plan comarcal que defina los espacios susceptibles de acoger parques eólicos, y mientras ese plan no se defina afirman que seguirán manifestándose y presentando alegaciones, como están haciendo, contra todos los proyectos que afecten a la comarca.

Reivindican la necesidad evidente de una planificación beneficiosa para todos, y no solo para las empresas del sector, “cuya única motivación es económica, y de la Xunta de Galicia, que solo atiende las argumentaciones contra los intentos de despliegue eólico salvaje a los que estamos asistiendo obligada por los tribunales”.

Trigo, califica de un gran éxito de las plataformas sociales y de su trabajo duro, incansable y muchas veces solitario la paralización cautelar de los proyectos de los parques eólicos de Campelo y de Bustelo, algo que merece el reconocimiento y el agradecimiento social. La defensa del territorio y de la población que lo habita es lo primero. “No podemos estar a favor de proyectos que atentan contra la extraordinaria formación geológica de los Penedos de Traba y Pasarela, contra los ecosistemas de la Laguna de Traba (Laxe), Baldaio (Carballo), Braña Rubia o Alcaián (Coristanco), que pretenden seguir ahondando en la explotación salvaje del Monte Neme (Carballo y Malpica)”.

Afirma que tampoco pueden estar a favor de proyectos que amenazan especies protegidas de flora y fauna, que ponen en riesgo los recursos hídricos o que se sitúan a menos de 500 metros de núcleos de población como Cundíns, Pedrouzo, Las Lamas o Iñaño (Cabana de Bergantiños.

Proyectos eólicos que, según Trigo Facal, “vulneran sistemáticamente las normativas europea y estatal, provocando la indefensión de la ciudadanía, además de utilizar todo tipo de trampas, como la fragmentación artificiosa de un único proyecto en varias partes, para evitar una idónea evaluación ambiental y achanzar el camino de las empresas eléctricas”, concluye.