La Unión Europea y la ONU muestran su preocupación ante Israel tras la muerte de al menos nueve palestinos a manos del Ejército israelí. Bruselas reconoció la preocupación legítima del país por su seguridad pero pidió «el uso proporcionado de la fuerza». La ONU directamente ha lamentado el «continúo ciclo de violencia en Cisjordania.
Fuerzas israelíes accedieron en el campo de refugiados de Yenín, epicentro de la resistencia armada palestina en el norte del territorio cisjordano, donde estallaron enfrentamientos armados con milicianos locales que se han saldado también con al menos una decena de heridos.
Según concretó un portavoz militar israelí, soldados y fuerzas policiales llevaron a cabo «una operación antiterrorista conjunta» con el objetivo de «detener a un escuadrón terrorista» del movimiento islamista Yihad Islámica, con fuerte presencia en Yenín.
Las redadas y operaciones de arresto israelíes en localidades de Cisjordania -sobre todo en el norte, principal foco de tensión- son casi diarias desde 2022. Sus incursiones se suelen traducir en enfrentamientos armados con grupos locales, lo que a menudo deriva en víctimas mortales.