El escándalo del espionaje en Grecia sigue sin respuestas


Demasiadas preguntas siguen sin respuesta sobre el escándalo de espionaje en Grecia tras la primera audiencia en Bruselas del comité del Parlamento Europeo que investiga el caso.

Escuchas a periodistas

Se han escuchado los testimonios de dos periodistas cuyos teléfonos fueron intervenidos por el servicio de inteligencia griego y a los que se instaló el software espía Predator.

La mayoría de los eurodiputados presentes se solidarizaron con ellos y se frustraron ante los representantes del Gobierno griego y del presidente de la Autoridad Helénica para la Seguridad y Privacidad de la Comunicación, que alegaron que se trata de un asunto secreto.

¿Por qué hay dimisiones si no es un escándalo?

«Atacaron al Parlamento EUropeo atacando a los periodistas, diciendo que esto no es en realidad un escándalo», lamentaba la eurodiputada Int’ Veld. «Pero entonces te preguntas: ¿Si no es un escándalo por qué el jefe del servicio secreto ha dimitido, por qué el señor Dimitriadis ha dimitido, por qué hay una investigación parlamentaria ? Algunos dirán a mí no me preocupa la democracia. Solo quiero saber si podré pagar las facturas a final de mes. Los costes de la energía y la inflación suben… Pero creo que precisamente es en estos momentos cuando necesitamos Gobiernos fiables y honestos».

Esta parlamentaria insiste en que debe actuar Europol pero que la comisión europea también tiene competencias reales para intervenir bajo la ley de la Unión.

La eurodiputada verde Saskia Bricmont se sumaba a las críticas, reconocía estar impresionada por el relato de los periodistas y no duda de que hay un problema con el Estado de derecho en Grecia.