El ex director de seguridad de la Agencia Ferroviaria Europea declara en el juicio del Alvia


Este jueves declara en el juicio por el accidente del Alvia el ex director de seguridad de la Agencia Ferroviaria Europea, Christopher Carr. Esta agencia censura la única investigación oficial que hizo el Estado español sobre el siniestro al advertir que no analizó “elementos clave” más allá del exceso de velocidad con el que el tren tomó la curva de la Grandeira. En su informe, la ERA cargó también contra la falta de independencia de la comisión de investigación de accidentes ferroviarios (CIAF), la responsable de la investigación que solo responsabiliza al maquinista. Por su parte, la plataforma de víctimas del accidente mantiene abierto un contencioso en el Tribunal Supremo para exigir independencia en la CIAF.

En el juicio están procesados el maquinista Francisco Garzón, que tomó la corva con un exceso de velocidad, y el ex director de seguridad de Adif, Andrés Cortabitarte, por estar al frente del departamento de la empresa pública a lo que correspondería el análisis de riesgos de la línea.

Hasta el momento, la jueza, el fiscal y las distintas partes interrogaron tanto a los acusados como la una serie de testigos y peritos por cuestiones clave como el aviso del riesgo que había en la curva y que transmitió un jefe de maquinistas y la señalización en la línea y el hecho de que algunos maquinistas tomaran como referencia para iniciar el frenado de 200 a 80 kilómetros por hora una señal en vía libre.

La utilización de los teléfonos móviles corporativos, la formación –que en el caso de Garzón se realizó solo por la vía 2 y no por la 1, que era a configurada en vía libre– y la documentación sobre los riesgos acercada por Ineco y por la unión temporal de empresas (UTE) que suministró el sistema de seguridad ‘ERTMS’ fueron otros de los puntos calientes en estos casi dos meses de juicio.

Coincidiendo con la participación de Carr en el juicio, la plataforma de víctimas del siniestro convocó una concentración en la Cidade da Cultura, sed temporal del juzgado del penitenciario número 2 de Santiago.