El Obradoiro certificó matemáticamente la salvación en Badalona

Cedida.

Después del cruel castigo que supuso la derrota ante el Real Madrid del pasado domingo, por un solo punto y tras canasta in extremis de un ex abonado de Obradoiro como Abalde, los dioses del baloncesto dieron a los gallegos una nueva oportunidad de salvarse. Y esta vez la moneda salió cara. Fue en Badalona y tras un excelso partido ante un equipazo llamado Joventut, que se jugaba el conseguir factor campo en un playoff para el que ya está clasificado.

Resultado final, 78 a 84, en encuentro disputado el pasado miércoles en el Olímpic de Badalona ante más de 9.000 aficionados.

Arrancaba el partido con intercambio de canastas. Robertson (15 puntos, 1 rebote, 5 asistencias y 20 de valoración) anotaba un triple en el minuto 3:50 y adelantaba a los santiagueses, 7-8. Aun así, los verdinegros mantenían la igualdad, minuto 6 y 12-11 en el luminoso, con el protagonismo de un sensacional Derek Willis (15 puntos, 10 rebotes, 2 asistencias y 23 de valoración), destacando en los contrataques de la penya. El partido entraba en un vaivén de ventajas cortas para uno y otro lado. Obradoiro se vuelve a adelantar 12-13. Robertson penetraba para aumentar la distancia y se encontraba con un soberano tapón que se traduce en nuevo contrataque y 14-13 para los locales, minuto 6:25.

Pese a todo, el cuarto finalizaba con los visitantes mandando por cuatro puntos, 18-22 en el marcador.

El segundo cuarto comenzaba de manera fulminante para los verdinegros, mate espectacular de un canterano de 19 añitos llamado Maronka (4 puntos, 1 rebote, 1 asistencia y 4 de valoración) y el partido en tablas, 22-22. Tan solo habían discurrido 55 segundos del inicio del nuevo acto.

Sin embargo, era el momento de un tal Laurynas Birutis (20 puntos, 4 rebotes, 2 asistencias y 21 de valoración), quien asumía galones e imponía su ley en la pintura, anotando con facilidad, 26-31 en el minuto 15. Ventaja que llegaría a los 10 puntos cuando Hobbs (10 puntos, 6 rebotes, 3 asistencias y 13 de valoración) desde el perímetro se unía a la fiesta, estableciendo el 28-38 en el minuto 17. Ventaja que aumentaba de nuevo el lituano con su canasta a 1:26 del descanso, 32-43 y tiro adicional.

Finalmente, la ventaja sería de 7 puntos, tras triple de Bassas (11 puntos, 4 rebotes, 3 asistencias y 15 de valoración) estableciendo el 37-45 en el luminoso y ambas escuadras enfilando el túnel de vestuarios.

Tras el descanso, la Penya salió enchufada y con ganas, siendo éste tercer acto el mejor en su haber. Pese a que el cuarto comenzó con Obradoiro aumentando su ventaja hasta los 12 puntos, en el minuto 23, la tercera falta personal del pívot lituano cambió el panorama de forma radical. Surgió la figura de, un desaparecido hasta entonces y resurgido de sus cenizas cuán ave fénix, MVP Ante Tomic (18 puntos, 8 rebotes, 4 asistencias y 30 de valoración). Le acompañó Parra (13 puntos, 8 rebotes, 1 asistencia y 18 de valoración) y entre los dos comandaron la reacción local con un parcial de 17-5, apuntalando las tablas en el casillero de puntos, 54-54 a 2 minutos para acabar el acto.

Triple de Suarez, de los que son importantes y Obradoiro se rearmaba, 54-59 en el minuto 29. Para acabar el peligrosísimo tercer cuarto y la reacción verdinegra con un ajustadísimo 58-61, donde seguían por delante los gallegos.

El último cuarto comenzaba con un Ellenson (11 puntos, 7 rebotes, 1 asistencia y 17 de valoración) en modo apisonadora y estirando la ventaja de los compostelanos. En apenas 2 minutos, Obradoiro aumentaba la diferencia en 8 puntos con un 58-66. Porfiaban los visitantes y Ellenson de nuevo ponía los 9 de ventaja, tras canasta en el minuto 4:49, 65-74.

Ahí, los de Carles Duran reaccionaron con casta. Ajustaron su defensa y se acercaron en el marcador peligrosamente, agarrándose al partido como lapas y poniéndose a tan solo un punto de distancia, 73-74 con 3 minutos por jugarse.

Con las espadas en alto, apareció uno de los sospechosos habituales, a quien no le tiembla el pulso y quien, con las “bolas que queman”, pide el balón. Era el momento de Philip Scrubb (7 puntos, 1 rebote, 1 asistencia y 7 de valoración), fundamental en el momento clave anotando 5 puntos que daban aire a los gallegos para enfilar los 2 minutos finales con 6 de ventaja, 73-79.

Joventut se veía sin margen ni tiempo y empezó a jugar alocadamente. Obradoiro, responsable de lo mucho que se jugaba, templó los nervios y maniató a Joventut, sacando rédito de la situación.

De ahí al final entre el otro Scrubb, Thomas, y Birutis dieron la puntilla a los de Badalona. Resultado final, 78-84 y los gallegos, un año más, SALVADOS.

El final del partido y con el equipo visitante ya en el vestuario, se convirtió en una fiesta. Los jugadores y cuerpo técnico festejaron el fin de curso con el objetivo conseguido, tras una temporada que mostró serias dudas en algunos momentos de la misma. Si bien Obradoiro supo rehacerse y firmar un final de liga espectacular y en muy buena forma. De haber salido cara en los muchos encuentros que salieron cruz en los momentos decisivos, estaríamos hablando de un club de playoff. Aun así, Obradoiro hizo los deberes y certifica matemáticamente un año más en la elite, en ACB. La segunda mejor liga del mundo, tras la NBA.

Enhorabuena y a celebrar todo el Obradoirismo.

Próxima estación, Valencia, en Santiago. En un partido en jornada unificada donde, si bien no se juega nada el equipo local, si hay que demostrar profesionalidad y encararlo con seriedad. Por el bien de la competición, su rigor y el respeto a quien se juega algo en él.

 Algún que otro vecino debería tomar buena nota de esto y no ir de excursión a según qué canchas. Pero arrieros somos…

Alejandro Luis Otero Jamardo