Galicia reclama 700 millones de deuda al Gobierno central


La Xunta de Galicia, a instancias del Parlamento de Galicia, va a reclamar la cantidad de 700 millones de euros, que el Gobierno central adeuda a la Comunidad Autónoma de Galicia por diferentes conceptos. Feijóo pretende así escenificar un tirón de orejas al ejecutivo de Pedro Sánchez, puesto que considera que su bloqueo, en caso de persistir, supondría para Galicia unas consecuencias económicas tan graves como inminentes.
Los grupos parlamentarios del BNG, En Marea y Mixto aprobaron la propuesta del Partido Popular, dando fiel reflejo de la magnitud del problema, mientras que el PSOE, y a pesar de que su portavoz consideró la petición como “sensata e de xusticia” , optó por la abstención. Justificaba Xaquín Fernández Leiceaga su postura por el peso de la componenda política y la búsqueda interesada del agravio para con Galicia, cuando esto se debe a la falta de apoyos a unos Presupuestos y a la demora en la investidura. Alegando que hay otras comunidades en la misma situación y que se corregirá cuando el Ejecutivo deje de trabajar en funciones.
Para Pedro Puy, todo esto son excusas de mal pagador, puesto que Pedro Sánchez ya demostró contar con medios técnicos para solventar la cuestión, como ya hizo con la reiterada utilización de sus famosos y polémicos, por considerarlos partidistas, decretos de los viernes. El portavoz popular se centró en las consecuencias técnicas de los atrasos en el pago y las millonarias cantidades, que se reparten de la siguiente manera: 330 millones en entregas a cuenta comprometidas para este año, 200 millones de la devolución del IVA de un trimestre del 2017 y una cantidad cercana a las 170 millones que le corresponderían a Galicia por haber cumplido con los parámetros del equilibrio financiero. Este celo en el cumplimiento, el cual es una rara avis en la política de las autonomías, pone en riesgo el pago a proveedores y está produciendo una situación de tensión económica. En caso de no solucionarse, la situación sería catastrófica. De hecho, 530 de estos 700 millones adeudados ya están incluidos en los presupuestos de este ejercicio, con lo que la cercanía al precipicio financiero es más que evidente.
Los otros grupos parlamentarios apostillaron que el apoyo a la iniciativa popular se debe más al fondo que a las intenciones del partido mayoritario en el Pazo do Hórreo. Señalando que esta reclamación no se hubiese producido hace un año, cuando el inquilino de Moncloa era Mariano Rajoy.

Por.- Alejandro Luis Otero Jamardo.