La defensa del expresidente de la Junta de Andalucía José Antonio Griñán, condenado por el caso de los ERE, ha solicitado este viernes la suspensión de su entrada en prisión por padecer un cáncer de próstata de «imposible tratamiento en la cárcel».
La Audiencia Provincial de Sevilla dio un plazo a Griñán de diez días para que ingrese voluntariamente en prisión para cumplir su condena de seis años de cárcel por malversación, un plazo que terminará el próximo 1 de enero.
El expresidente andaluz, al igual que los otros siete condenados por este caso, había pedido un plazo más largo para esperar a que se resolviera su petición de indulto, pero fue rechazado por la Audiencia de Sevilla, que desestimó los recursos de súplica.
Amparándose en el artículo 80.4 del Código Penal, Griñán pide la «suspensión excepcional del cumplimiento de la pena privativa de libertad» y subsidiariamente el aplazamiento del ingreso en prisión «en tanto que el tratamiento médico que se ha prescrito para la enfermedad que padece no pueda ser convenientemente desarrollado por los servicios médicos del centro penitenciario».
En el escrito se adjuntan los informes médicos y se indica que el diagnóstico del cáncer de próstata se produjo con posterioridad a la presentación del recurso de súplica que fue rechazado este jueves y se asegura que el tratamiento prescrito «no puede ser realizado en el centro penitenciario».