Inspección del OIEA a la central nuclear de Zaporiyia


Tras semanas de negociaciones, los inspectores del OIEA han viajado a Ucrania en una misión para verificar si la mayor central atómica de Europa, ocupada por las tropas rusas, está intacta tras los constantes ataques y escaramuzas entre ambos bandos. 

Una misión vista por el ministro de Exteriores de Ucrania, Dmytro Kuleba, como de alto riesgo:«Sin exagerar, esta misión será la más dura de la historia del Organismol Internacional de Energía Atómica, dadas las actividades de combate activo emprendidas por la Federación Rusa sobre el terreno y también por la forma tan descarada en que Rusia intenta legitimar su presencia en la central nuclear de Zaporiyia».

Moscú también asegura apoyar la misión, pero el portavoz de Vladímir Putin, Dmitry Peskov, pide más presión sobre Kiev: «La presión sobre la parte ucraniana para que deje de bombardear el territorio de la central podría aliviar las tensiones. Rusia está interesada en la misión del Organismo Internacional de Energía Atómica, ha participado en su preparación y sigue abierta a la cooperación. Las posibles modalidades de acciones posteriores se discutirán sobre el terreno. Todo dependerá de los detalles».

El miedo a un nuevo Chernóbil asusta tanto al OIEA como a los líderes europeos.