Intervenidas casi tres toneladas de cocaína en un buque frente a las costas de Ribadeo

Garda Civil

  • Los tripulantes, al verse abordados por las autoridades, hundieron el navío para eliminar las pruebas acusatorias

Agentes de la Guardia Civil y de la Policía Nacional, en colaboración con la Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria y la Armada Española, han intervenido cerca de tres toneladas de cocaína en un buque en alta mar frente a las costas de Ribadeo (Lugo). En el operativo denominado «Bocanegra» han sido detenidos los nueve tripulantes que, ante el asalto del buque por parte del GEO de la Policía Nacional, no dudaron en abrir una vía de agua para hundirlo con el fin de eliminar todas las pruebas.

La investigación conjunta se inició en el mes de mayo del pasado año después de que las autoridades tuvieran conocimiento de las presuntas actividades ilícitas de una organización criminal asentada en la comarca de O Salnés, en la provincia de Pontevedra.

Fruto del análisis de toda la información obtenida a lo largo de esta investigación, coordinada por el Juzgado Central de Instrucción número 1 de la Audiencia Nacional, los agentes aglutinaron una serie de indicios que apuntaban a la existencia de un mercante que podría transportar una notoria cantidad de cocaína, la cual sería transbordada a otras embarcaciones en algún punto indeterminado de las costas gallegas.

Por todo ello, la investigación se centró en un buque de nombre NEHIR, de 52 metros de eslora y bandera de la República de Palau. Aprovechando una alerta meteorológica en el litoral atlántico que dificultaría el paso de la droga a las otras embarcaciones, los agentes decidieron actuar e interceptar la nave. De esta manera, el buque de acción marítima SERVIOLA de la Armada Española, con fuerzas especializadas a bordo y apoyado por varias patrulleras y un helicóptero, consiguió localizar el buque que, finalmente, fue abordado por el GEO de la Policía Nacional.

Hundieron el barco durante el asalto
Durante el asalto, la tripulación del NEHIR, viéndose sin ninguna posibilidad de huida, accionó algún dispositivo que provocó la rápida inundación de todos los compartimentos de la nave para eliminar las pruebas acusatorias. El barco se hundió pero la rápida intervención de todos los agentes permitió recuperar los fardos de droga y rescatar a los tripulantes, de nacionalidades georgiana y turca, que serán puestos a disposición de la autoridad judicial en los próximos días.