La gente del rural sale a la calle en Santa Comba preocupada por la invasión eólica

Cedida.

Asociaciones, plataformas vecinas y vecinos del rural se manifestaban este sábado en el ayuntamiento de Santa Comba para expresar su preocupación ante la lluvia de eólicos que asolaga Galicia. La numerosa manifestación, que se inició delante de la casa del Ayuntamiento de Santa Comba, recorrió las calles del municipio chillando al unísono: “Aldeas vivas y no destruidas”, “Las brañas soy vida, no las lleves a la ruina. Echarles hormigón es una aberración”, “Por culpa del capital nos echan del rural”.

El vecindario de Freixeiro y la Plataforma No Más Eólicos Bustelo – Campelo – Monte Toural ponían de manifiesto que en su zona ya hay en funcionamiento el parque eólico del Monte Castelo con 25 aerogeneradores, el parque eólico Fontesilva con 12 aerogeneradores, en proyecto el Cerqueiral con 6 aerogeneradores. Vienen de salir la información pública los parques eólicos de Portochán, As Castiñeiras, Monte Silvariño con 31 eólicos más. Ahora mismo están a la espera de los permisos de instalación los tres parques eólicos previstos en el entorno del espacio natural de la Braña Rubia: Bustelo, Campelo y Monte Toural; en los ayuntamientos de Santa Comba, Coristanco y Carballo.

Esto supone la instalación de 27 nuevos aerogeneradores, además de toda la red de viarios, cableados, estaciones colectoras y de una Línea de Alta Tensión desde O Campelo hasta Mesón do Vento, 40km de tendido que atraviesa Coristanco, Tordoia, Cerceda y Ordes. Las agrupaciones consideran que la forma de vida en el rural peligra, aldeas enteras quedan dentro de los parques eólicos, las brañas – de gran importancia para lo suministro de agua, la biodiversidad y la mitigación del cambio climático – también están afectadas por esta “fiebre de plantar cemento y metal en la tierra” a voleo, pensando únicamente en el beneficio económico de las grandes multinacionales. La concentración finalizó delante de la Casa de la Cultura de Santa Comba dando voz a la preocupación del vecindario con la lectura de un manifiesto.