La industria cervecera alemana asfixiada por el coronavirus


Los efectos de la pandemia han obligado a clausurar la cervecera de Werneck, en Baviera, y han terminado con cuatro siglos de historia. En septiembre, la fábrica cerrará y sus quince empleados perderán el trabajo.

«Muchas empresas venden casi toda su cerveza por medio de sus propios restaurantes, que llevan cerrados varias semanas. No sabemos cuándo podrán retomar su actividad normal. Me temo que, en el mejor de los casos, podría ocurrir en el mes de julio o en agosto. Y no vamos a poder sobrevivir hasta entonces», afirma Holger Eichele, secretario general de la Asociación Alemana de Cerveceros.

Los 15 000 euros de ayudas económicas de Baviera, representan una gota de agua en el océano para muchas cerveceras. Los festivales cerveceros de verano y otoño son cruciales para su supervivencia. Si se suspenden, la crisis del coronavirus puede causar muchas más víctimas en la industria cervecera alemana.