La seguridad de Carballo en entredicho | Queman otro vehículo en la madrugada de este sábado


El control de la seguridad en la capital de Bergantiños es cada día más cuestionable. A los delincuentes y amigos de lo ajeno les sirve de todo y las fuerzas del orden se ven desbordadas. La diversidad de los delitos cometidos es variopinto y puede dar fe de que no es algo aislado ni obra de una sola persona. No hay un perfil actuante ni sobre el modus operandi ni tampoco sobre las propiedades ajenas en las que actúan.

En los últimos días han ardido contenedores de basura, dos coches, han entrado a robar en varias viviendas, comercios, cafeterías, máquinas expendedoras y turismos. Llama especialmente la atención el ensañamiento con la cafetería de la estación de autobuses, la que han saqueado siete veces en los últimos cincos meses.

Los últimos actos denunciados fueron el robo, este viernes, de una furgoneta Citroën Berlingo en la avenida Milagrosa y la quema de un nuevo turismo, un Volkswagen Golf que se encontraba estacionado sobre las tres de la madrugada de este sábado en el aparcamiento de la rúa Pontevedra. El incendio afectó también a otros dos turismos aparcados en las inmediaciones. Se investiga si detrás de estos incendios pueda estar la eliminación de pegadas tras un posible robo, una táctica muy empleada por bandas de la zona en la década de los 90.

Vecinos y comerciantes llevan tiempo denunciando una falta de seguridad alarmante y hablan de una situación desesperada. Exigen más vigilancia policial y más contundencia judicial para tratar de cortar esta sangría.