La intervención, una vez colocadas y hormigonadas las tuberías en sentido Baio y Vimianzo, se está centrando esta semana en el acondicionamiento del tablero del puente para proceder al pavimentado.
Según la programación de los trabajos, este miércoles se efectuará el hormigonado del puente y el jueves se colocarán las barreras y se dispondrán los semáforos en ramales, con el fin de poder abrir un carril el viernes a última hora de la tarde.
La finales de septiembre será preciso un nuevo corte de tráfico para extender el hormigón en los apoyos y disponer las nuevas losetas que permitirán la ampliación del puente.
Esta actuación, ante las dificultáis técnicas encontradas, hizo necesaria una reorganización de los trabajos y de la circulación, de la que fueron informados puntualmente, según la Xunta, los alcaldes de los ayuntamientos de Vimianzo y de Zas.
Hace falta recordar que con el inicio de los trabajos se comprobó que la antigua acera estaba en un voladizo sostenido por un contrapeso sobre el propio puente y que, una vez eliminado el firme, se vio que sus dimensiones eran mayores de las previstas inicialmente. Esto obligó a realizar demoliciones de mayor alcance que las planificadas, siempre teniendo el cuidado de no dañar la estructura.
Además, también se observaron dificultades para llevar la conducción de abastecimiento por el lugar que estaba previsto inicialmente, ya que la fábrica del puente (el interior del arco) no es regular. Para salvar esta dificultad, se va a elevar ligeramente la plataforma del puente, para pasar las conducciones de abastecimiento y eliminar, como estaba previsto, las conducciones que discurrían hasta ahora por la parte exterior.