Lección magistral de orgullo obradoirista


Victoria de Obradoiro por 101 a 94 ante San Pablo Burgos, en partido disputado el sábado con retraso sobre el horario previsto. Y es que alerta por un caso de covid detectado en el seno de la plantilla local encendió las alarmas de la suspensión. Los posteriores test de antígenos realizados al resto de la plantilla confirmaron que no había brote. Únicamente se trataba de Beliauskas y el fisio del club, Álex Fernández, con lo que el partido previsto para las 18 horas, paso finalmente a disputarse a las 20:45.

Sin embargo, este no fue el único contratiempo al que se vería abocado Obradoiro. El otro Laurynas, el también lituano Birutis, visitaba el hospital aquejado de fiebre. No fue el único jugador santiagués en visitar las Urgencias del Sergas: Álvaro Muñoz, en un choque fortuito con su compañero Okouo, llevó un golpe durísimo en el labio, acompañado de hemorragia y mareos que supusieron su adiós al envite. Si a esto le unimos la baja ya conocida de Suarez, asistimos estupefactos a la concatenación de una serie de catastróficas desdichas que requerían de fuerte dosis de orgullo, fe, pelea y entrega sin límites para tratar de solventar la situación.

Pero si de algo va sobrado el club gallego es precisamente de los intangibles e el esfuerzo. Por si esto fuera poco practicó un baloncesto de altos vuelos. A pesar también del desquicie a que los de naranja sometieron a Sar, con decisiones más que discutibles y con claro color gris visitante.  

Arrancaba el encuentro con los parciales visitantes de 0-5 y 2-7. Obradoiro porfiaba y empataba 7-7 con un triple de Ellenson. Arreón de los hombres de gris y llegábamos al 9-13 del minuto 6. Dos minutos después, reacción local consolidada y sostenida en 2 triples de Robertson (12 puntos, 4 rebotes, 2 asistencias y 12 de valoración) y un sensacional Scrubb (21 puntos, 7 rebotes, 3 asistencias y 23 de valoración) que se pegó la descomunal minutada de jugar los 40 del encuentro, por exigencias del guion de las bajas y necesidades extremas locales.

Canasta de un buen debutante Vicedo (7 puntos, 6 rebotes y 16 de valoración) y Obradoiro que adelantaba por la derecha de la entrega, a los castellanos. Poco después se producía el golpe a Muñoz y su retirada. Pese a todo, el cuarto terminaba con 22-19 con el Obra reaccionando rápido y bien ante el apabullante inicio de los de Salva Maldonado.

Empezaba el segundo cuarto con acierto anotador local y la ventaja se estiraba a los 6 puntos, 25-19. Por el cuadro burgalés surgía Renfroe (9 puntos, 4 rebotes, 4 asistencias y 11 de valoración) quien con buenos minutos firmaba las tablas en el minuto 14, 31-31. Scrubb, incombustible, acertado y sin descanso ponía por delante a los de Moncho Fernández tras asistencia mágica de Hobbs (12 puntos, 1 rebote, 8 asistencias y 16 de valoración), 38-37 a 2:41 para cerrar el ecuador del encuentro. Pero la igualdad continuaba liderando el partido y un buen Benite (12 puntos, 3 rebotes, 1 asistencia y 8 de valoración) ponía el 44-43 que señalaba el camino a vestuarios a 24 segundos de la conclusión del segundo cuarto.

Los visitantes firmaban mejores porcentajes de tiro exterior pero el acierto en el triple sostenía a los gallegos.

El intermedio del encuentro sirvió para rendir homenaje a los fundadores del club. Ese elenco de “locos”maravillosos que hicieron posible lo que hoy en día la ciudad de Santiago puede disfrutar. Fernando Villa, Manuel Rodríguez, Juán Ramón Couto y Moncho Dubert protagonizaron la foto del grupo que rememora a aquellos hombres, que reunidos en el café Royal, sentaron las bases del CAB Obradoiro. Merecido homenaje y agradecimiento eterno para todos y cada uno de ellos.

Obradoiro salía dispuesto a escaparse en el electrónico a poco que los castellanos se despistasen. Se adelantan 51-43 de salida con 2 minutos de locura, pero los de naranja con una serie de malas y precipitadas decisiones, siempre a favor del equipo visitante consiguen desquiciar a los compostelanos, metiendo de lleno en el partido a San Pablo Burgos. Tras la rigurosa antideportiva en la cancha, llegaba la técnica a Moncho. La veteranía de Benite condicionó y presionó la forma de pitar. Mate espectacular del mvp del encuentro, Gamble (20 puntos, 5 rebotes, 2 asistencias, para firmar 24 unidades de valoración) para poner el encuentro 53-54 a 6:12. Llegaba la guinda de Burgos con 4 arriba tras un parcial durísimo de 2-14, 53-57 en el minuto 25.

Se encendían las alarmas, pero respondía con coraje Obradoiro dando la vuelta al marcador en un abrir y cerrar de ojos. Los de azul marino encontraba el juego esperado, especialmente de un llamado a ser jugador franquicia ergo Ellenson (23 puntos, 6 rebotes, 1 asistencia y 18 de valoración). Scrubb también seguía a lo suyo, anotando, defendiendo, corriendo, rebotando en un despliegue mayor si cabe de baloncesto. Precisamente éste último ponía con un triple el 60-58 que asentaba la remontada a 3:37. De ahí al final del cuarto siguió la igualdad. Ellenson ponía por delante a Obradoiro con 2 tiros libres, 69-68 para finiquitar el tercer cuarto.

Con este panorama llegábamos al definitivo set. Fue el cuarto de las faltas. Parecía que por fin pitaban la agresividad extrema de Burgos, pero lo compensaban rápidamente con las menos punibles de los locales. Llegaron las exclusiones por 5 personales: Okouo primero después Ellenson y un Obra huérfano de pívots improvisó al debutante Vicedo de 5. También los visitantes cumplieron el ciclo de la quinta personal en Rabaseda y un enfadadísimo Gamble, a quien debieron pitar técnica. La rápida intervención de sus compañeros llevándoselo fue determinante, si bien en el banquillo continuó su desagradable y particular show.

Como no podía ser de otra manera el partido continuó con la igualdad excesiva. A 2:19 para el final, Mcgee (24 puntos, 1 rebote, 1 asistencia y 14 de valoración), quien estaba sosteniendo a los visitantes, anotaba un triple y ponía el luminoso en 89-88. Respondía un fundamental Robertson con triple, asumiendo galones, dejando los 4 de margen nuevamente, 92-88.

Canasta rápida de Burgos y otra vez Robertson se echa el equipo a la espalda. Con una sensacional penetración consigue un 2+1 que a la postre sería definitivo. De ahí al final y tras luchas cruentas por rebotes que no elegían destinatario, haciéndose mucho de rogar, Vicedo era capaz de anotar los 2 tiros libres clave a 37 segundos del final.

Ya no había lugar a la remontada visitante y Obradoiro que consigue su quinto triunfo. Importantísima victoria que insufla oxígeno y da confianza de cara al próximo encuentro que no es otro que el suspendido la jornada anterior ante Valencia en la capital del Turia, el jueves 23 de diciembre.

Orgullo, pasión, fe…Adjetivos no exentos de calidad que hicieron a Obradoiro conseguir un triunfo asentado en los rebotes: 42 por 29. De ellos 21 ofensivos ante un equipo que destaca en esta labor. Además de ser capaz de anotar el doble de triples que sus homólogos castellanos, 10 por 5. Algunos de ellos claves en el devenir del encuentro.

Moncho Fernández y la afición se han mostrado muy orgullosos de su equipo, que ha sido capaz de luchar contra los elementos y superar un vía crucis particular traduciéndolo en victoria.

Y como decía Sabina, que el fin del mundo te pille bailando.

Que no pare la música interpretada con maestría por la afinadísima orquesta Obradoiro CAB.

ALEJANDRO LUIS OTERO JAMARDO